El padre Diego Meza Gavilanes asumió la dirección del Secretariado Nacional de Pastoral Social–Cáritas Colombiana, tras ser designado por los obispos del país durante la CXXI Asamblea Plenaria del episcopado, celebrada en julio. El sacerdote llega a esta responsabilidad en un momento especialmente exigente, marcado por la emergencia ocasionada por el terremoto del 10 de agosto y las necesidades de miles de familias afectadas.
Entre sus primeras misiones estará fortalecer la respuesta humanitaria de la Iglesia y liderar la iniciativa “Con Colombia, hasta el último rincón”. Esta estrategia busca articular diócesis, parroquias, comunidades religiosas, agentes pastorales y voluntarios para llevar ayuda a zonas rurales, territorios dispersos y poblaciones con mayores dificultades para acceder a la atención institucional.
Oriundo de Ospina, Nariño, y sacerdote de la Diócesis de Ipiales, Meza Gavilanes cuenta con una amplia trayectoria pastoral y social construida desde los territorios. Desde julio de 2024 dirigía la Pastoral Social de esa jurisdicción fronteriza, donde acompañó procesos de paz, reconciliación, memoria histórica, participación juvenil, agroecología, movilidad humana, género y desarrollo rural.
Su experiencia también comprende la docencia y la investigación. Es doctor en Ciencias Sociales por la Pontificia Universidad Gregoriana y tiene un máster en Metodología y Técnicas Avanzadas de Investigación Social de la Universidad Sapienza de Roma. Además, ha sido profesor en la Universidad Gregoriana y en el Centro de Estudios e Investigaciones Latinoamericanas de la Universidad de Nariño.
Al asumir el cargo, el nuevo director destacó que la principal fortaleza de Cáritas Colombiana es la presencia permanente de la Iglesia en las comunidades. “No llegamos al territorio después de una emergencia. Ya estábamos allí antes de que esta ocurriera y permaneceremos después de ella”, afirmó al explicar el valor de las redes eclesiales que acompañan diariamente a las poblaciones más apartadas.
Meza Gavilanes señaló que su gestión buscará identificar a las personas que pueden estar quedando por fuera de la respuesta humanitaria. Para ello, se contempla el despliegue de equipos técnicos que escuchen directamente a comunidades rurales y urbanas, pueblos indígenas, poblaciones afrocolombianas y familias en condiciones de mayor vulnerabilidad.
El sacerdote también plantea que la labor de Cáritas no debe limitarse a entregar ayudas inmediatas, sino acompañar la recuperación integral de las familias y sus proyectos de vida. Su nombramiento abre una nueva etapa para la Pastoral Social de la Iglesia en Colombia, con énfasis en la escucha territorial, la solidaridad y la atención sostenida a quienes más lo necesitan.















