A pocas horas de Medellín se encuentra un destino de aguas termales rodeado por montañas, piscinas naturales y paisajes del Oriente antioqueño. El lugar es promocionado turísticamente como los Termales de Alejandría y se ha convertido en una alternativa para quienes buscan descanso, naturaleza y aventura sin viajar demasiado lejos de la capital antioqueña.
El complejo dispone de tres piscinas alimentadas por aguas minerales que emergen a una temperatura cercana a los 34 grados centígrados. Su entorno conserva una apariencia natural y rústica, alejada de los grandes centros turísticos y apropiada para visitas familiares o escapadas de fin de semana.
Aunque son conocidos como los Termales de Alejandría, geográficamente se encuentran en jurisdicción del municipio de Santo Domingo. Están ubicados aproximadamente a seis kilómetros del casco urbano de Alejandría y a unos 12,5 kilómetros de la zona urbana de Santo Domingo, por lo que el acceso más cercano se realiza desde Alejandría.
Desde Medellín existen rutas por Guarne o Barbosa, con paso por Concepción antes de llegar al parque principal de Alejandría. Desde allí se toma la vía hacia Santo Domingo hasta encontrar el desvío que conduce a las piscinas; el recorrido puede superar las dos horas dependiendo del tráfico, el clima y las condiciones de los tramos rurales.
La tarifa básica reportada es de $5.000, mientras algunos planes con alimentación o alojamiento comienzan desde $25.000. El horario divulgado es de 10:00 de la mañana a 10:00 de la noche; sin embargo, se recomienda confirmar previamente precios, disponibilidad, restricciones y estado de las vías, pues estas condiciones pueden cambiar. colombia.com
La visita puede complementarse con otros atractivos naturales de Alejandría, entre ellos el río Nare, el balneario Nudillales, el Salto Velo de Novia, el Salto de Sabina y diferentes senderos ecológicos. Durante la temporada de lluvias, algunos recorridos hacia cascadas y charcos pueden presentar mayores riesgos, por lo que resulta aconsejable realizarlos con guías conocedores del territorio.
Este rincón del Oriente antioqueño ofrece una experiencia que combina aguas minerales, paisajes rurales y turismo de naturaleza. Su cercanía con Medellín lo convierte en una opción atractiva para una salida corta, siempre que el viajero consulte las condiciones actuales del destino y respete las recomendaciones de seguridad y conservación ambiental.















