El Papa León XIV nombró este 24 de febrero de 2026 a **mons. Luis Augusto Campos Flórez como nuevo Arzobispo Metropolitano de Bucaramanga, en un nombramiento confirmado por la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC). El anuncio oficial marca el inicio de una nueva etapa pastoral para la Iglesia católica en la región santandereana, tras la renuncia canónica de su antecesor conforme al derecho canónico.
Hasta su designación como arzobispo, Campos Flórez se desempeñaba como obispo de la Diócesis de Socorro y San Gil, cargo que ejerció desde febrero de 2020 tras su nombramiento por el papa Francisco en diciembre de 2019 y su ordenación episcopal posterior. Con su traslado a Bucaramanga, asume la sede metropolitana que comprende un territorio con más de 100 parroquias y una significativa presencia pastoral urbana y rural.
El nuevo arzobispo nació el 23 de agosto de 1958 en Bogotá y desarrolló su formación filosófica y teológica en el Seminario Mayor de San José de la arquidiócesis de la capital colombiana. Complementó sus estudios superiores en la Pontificia Universidad Gregoriana en Roma y en el Instituto Católico de París. Fue ordenado sacerdote el 8 de diciembre de 1982, integrándose a labores pastorales, formativas y académicas dentro de su diócesis natal.
A lo largo de su ministerio sacerdotal, Campos Flórez se desempeñó como vicario parroquial, formador y profesor en el seminario mayor, así como rector de esta institución entre 2004 y 2010. También ejerció funciones de párroco y vicario episcopal territorial en Bogotá antes de su nombramiento episcopal.
La Arquidiócesis de Bucaramanga, erigida como diócesis en 1952 y elevada a sede metropolitana en 1974, ha sido un centro clave de la vida eclesial en el nororiente colombiano. Su misión pastoral abarca evangelización, formación de jóvenes y apoyo a comunidades vulnerables a través de programas educativos, sociales y de acompañamiento espiritual.
Con la llegada de Mons. Campos Flórez, la Iglesia en Bucaramanga inicia un nuevo ciclo bajo la guía pastoral de un obispo con amplia experiencia en formación sacerdotal y administración eclesiástica. Su nombramiento se enmarca en los procesos de renovación y atención a los desafíos pastorales de la Iglesia católica en Colombia, en momentos en que el episcopado nacional también ha convocado a reflexiones sobre la vida sacerdotal y la misión evangelizadora.

















