El presidente Gustavo Petro se pronunció oficialmente este sábado tras confirmarse la captura de Nicolás Maduro en Caracas, rechazando de manera categórica la operación militar extranjera que condujo al hecho. En una declaración emitida desde la Casa de Nariño, el mandatario fue enfático al calificar el despliegue de fuerza como una «agresión a la soberanía» no solo de Venezuela, sino de toda la región, marcando una clara línea roja diplomática frente a la estrategia de intervención de Estados Unidos.
Durante su alocución, el jefe de Estado subrayó que el Gobierno colombiano no valida acciones que vulneren la autodeterminación de los pueblos, independientemente de las diferencias políticas con el régimen chavista. Petro insistió en que la vía militar elegida por Washington rompe con los principios del Derecho Internacional y sienta un precedente de inestabilidad para el hemisferio. «Los problemas de Venezuela deben ser resueltos por los venezolanos, sin injerencia armada externa», sostuvo el mandatario en su mensaje a la nación y a la comunidad internacional.
Frente a la incertidumbre que este vacío de poder genera en el vecino país, Petro confirmó que ha ordenado un plan de contingencia inmediato. Las Fuerzas Militares y de Policía han reforzado su presencia en los puntos neurálgicos de la frontera, específicamente en Norte de Santander y Arauca, con el fin de garantizar la seguridad territorial y preparar la logística humanitaria ante un eventual flujo masivo de migrantes que busquen refugio en Colombia huyendo de la crisis.
En el ámbito multilateral, el presidente anunció que instruyó a la Cancillería para solicitar una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Colombia buscará liderar un bloque regional que exija el cese de hostilidades y promueva una salida pacífica y concertada, evitando que el conflicto escale hacia una guerra civil. La postura de Petro reafirma la doctrina de no intervención del país, distanciándose de las celebraciones de otros sectores políticos y priorizando la estabilidad geopolítica de la zona.
















