El senador antioqueño Esteban Quintero denunció haber recibido amenazas de muerte después de retirar su firma de un proyecto de acto legislativo que buscaba modificar el artículo 70 de la Constitución Política para ampliar el reconocimiento y la protección de la diversidad cultural en Colombia.
Quintero, integrante del Centro Democrático, hizo pública una intimidación recibida después de anunciar su decisión. “Pronto bajo tierra, se lo juro muy pronto”, decía el mensaje divulgado por el congresista a través de su cuenta en X. El caso fue puesto en conocimiento de las autoridades, según informó el senador.
La controversia surgió por las interpretaciones generadas alrededor de la iniciativa, especialmente frente a la posibilidad de que algunas prácticas culturales asociadas al maltrato animal recibieran protección constitucional. Quintero aseguró que esa lectura no correspondía con su postura y reafirmó su compromiso con la vida, el bienestar de los animales y la protección ambiental.
El congresista anunció el retiro de su firma el 3 de octubre mediante un comunicado dirigido a la opinión pública. Minutos después denunció la amenaza, lo que generó llamados para que la Fiscalía General de la Nación y los organismos de seguridad investiguen su procedencia y adopten medidas que protejan al senador y a su familia.
Congresistas de diferentes sectores rechazaron las intimidaciones y advirtieron que las diferencias frente a una reforma constitucional deben resolverse mediante argumentos. La senadora María Clara Posada sostuvo que atribuirle a un legislador posiciones que no defiende y alimentar la desinformación puede deteriorar el debate público y exponerlo a ataques personales.
Los senadores Carlos Meisel y Juan Espinal también expresaron su solidaridad con Quintero y solicitaron una actuación inmediata de las autoridades. El Centro Democrático respaldó al congresista y señaló que la amenaza constituye una agresión contra el ejercicio democrático y la libertad de deliberación en el Congreso.
Las autoridades deberán establecer quién envió el mensaje, si existe un riesgo adicional contra la integridad del senador y si las intimidaciones guardan relación directa con la controversia legislativa. Hasta entonces, cualquier responsabilidad sobre el origen o la promoción de las amenazas deberá considerarse materia de investigación.















