En este domingo, Mons. Misael Vacca Ramírez anima a los fieles a sentir hambre de Dios, participar en la Sagrada Eucaristía y celebrar la fe junto a sus comunidades. Al comenzar octubre, mes misionero, recuerda también a san Francisco de Asís y agradece la labor evangelizadora y social de los sacerdotes, religiosos y religiosas franciscanos. Lo acompaña Mons. Álvaro Mon Pérez, misionero redentorista y vicario apostólico de Puerto Carreño.
A partir de la parábola de la viña, Mons. Álvaro explica que Dios ha confiado al ser humano una creación hermosa, colmada de dones y posibilidades, esperando que produzca buenos frutos. Sin embargo, muchas veces desperdiciamos esos regalos, descuidamos nuestras responsabilidades y lastimamos a quienes caminan a nuestro lado. Aun así, el Señor permanece fiel: continúa enviando mensajeros, llamando a la conversión y trabajando con paciencia en su viña.
Esta enseñanza recuerda que cada persona, familia y comunidad ha recibido talentos que no pueden quedar estériles. La presencia de las reliquias de san Francisco en la Arquidiócesis de Villavicencio refuerza la invitación a cuidar la creación y reconocerla como un don precioso de Dios. En este domingo, participemos con alegría en la Eucaristía y preguntémonos con sinceridad: ¿qué frutos de amor, fraternidad, misión y cuidado de la casa común estamos ofreciendo al Señor?















