El expresidente Gustavo Petro informó al Senado de la República que viajará a Ciudad de México el próximo 30 de agosto de 2026 y regresará a Colombia el 2 de septiembre. El desplazamiento tendrá una duración prevista de cuatro días y estará relacionado con un evento académico, según la comunicación enviada por el exmandatario.
La carta, fechada el 20 de agosto, fue dirigida al presidente del Senado, Honorio Henríquez Pinedo, y al secretario general de la corporación, Diego Alejandro González González.
En el documento, Petro notificó las fechas de salida y regreso, además del destino de su primer viaje internacional desde que terminó su periodo presidencial. Sin embargo, no precisó el nombre del evento académico, la institución organizadora, los temas que abordará ni su agenda completa en México.
La notificación responde a una condición establecida por el Senado cuando autorizó al exmandatario a salir del país durante el año siguiente a la terminación de su Gobierno.
La plenaria aprobó el permiso el 12 de agosto con 73 votos a favor y 11 en contra. La decisión exige que Petro informe previamente las fechas y los destinos específicos de cada desplazamiento que realice durante el periodo autorizado.
El trámite está relacionado con el artículo 196 de la Constitución Política. La norma establece que quien haya ejercido la Presidencia de la República no puede salir de Colombia durante el año siguiente al término de sus funciones sin permiso previo del Senado.
La disposición no fue creada específicamente para Petro y se aplica a todos los expresidentes colombianos. En su caso, la restricción constitucional comenzó el 7 de agosto de 2026, fecha en la que terminó su mandato, y se extenderá hasta el 7 de agosto de 2027.
Petro había solicitado una autorización general para viajar durante esos doce meses. En su petición inicial señaló que necesitaba atender compromisos personales, sociales, políticos y académicos, además de participar en actividades relacionadas con asuntos ambientales.
Durante la discusión, algunos congresistas consideraron que el Senado debía estudiar individualmente cada salida. Otros defendieron una autorización general acompañada de la obligación de informar anticipadamente las fechas y los destinos, fórmula que finalmente fue aprobada.
El presidente del Senado explicó que el permiso no constituye un beneficio particular para el exmandatario, sino el cumplimiento de un procedimiento previsto en la Constitución para quienes dejan la Presidencia.
Sectores políticos críticos de Petro cuestionaron la autorización debido a las investigaciones y denuncias que cursan contra el expresidente. Otros senadores respondieron que la corporación no puede imponer restricciones distintas de las previstas legalmente ni asumir funciones correspondientes a autoridades judiciales.
La notificación del viaje a México no modifica el estado de los procesos que puedan existir contra Petro ni representa una autorización judicial. Tampoco se ha informado que el expresidente tenga actualmente una orden que le impida salir del territorio nacional.
El desplazamiento marcará el inicio de la agenda internacional de Petro como expresidente y figura de la oposición. Su regreso a Colombia está previsto para el 2 de septiembre, de acuerdo con la información oficialmente comunicada al Senado.














