El registrador nacional, Hernán Penagos, aseguró que el preconteo de las elecciones legislativas en Colombia alcanzó un nivel de precisión del 99,8 %, destacando la confiabilidad del sistema electoral tras la jornada del pasado 8 de marzo de 2026.
El funcionario explicó que el preconteo, que corresponde al proceso preliminar de transmisión de resultados desde las mesas de votación, presentó un margen mínimo de diferencia frente a los escrutinios oficiales, lo que, según indicó, demuestra la solidez del modelo electoral colombiano.
Penagos reiteró que este nivel de precisión es resultado de un sistema que cuenta con múltiples controles y garantías, incluyendo la participación de jurados de votación, testigos electorales, auditorías técnicas y la supervisión de organismos de control. Estas medidas, señaló, permiten asegurar la transparencia del proceso y minimizar errores humanos.
Durante su balance, el registrador también destacó el papel de los jurados, quienes son los responsables directos del conteo de votos en cada mesa, así como la presencia de cientos de miles de testigos que acompañan el proceso. Este esquema, explicó, garantiza que el conteo sea público, verificable y sujeto a revisión en todas sus etapas.
El funcionario insistió en que el preconteo no tiene efectos jurídicos, pero cumple una función informativa clave para la ciudadanía, al permitir conocer tendencias de resultados de manera ágil. En contraste, el escrutinio oficial, que sí define los resultados finales, es realizado por jueces de la República con base en las actas electorales.
En medio de cuestionamientos y debates sobre la transparencia del sistema, Penagos enfatizó que no existe posibilidad de manipulación de los resultados por parte de la Registraduría, dado que el proceso está descentralizado y controlado por múltiples actores independientes.
Asimismo, el registrador reconoció que, como en cualquier proceso de esta magnitud, pueden presentarse inconsistencias menores derivadas de errores humanos, pero aclaró que estas son corregidas durante el escrutinio oficial mediante los mecanismos legales establecidos.
Las elecciones legislativas de 2026 movilizaron a millones de colombianos en todo el país, en una jornada que, según el balance oficial, se desarrolló de manera mayoritariamente tranquila, con incidencias puntuales que no afectaron el desarrollo general del proceso.
Con este balance, la Registraduría busca reforzar la confianza ciudadana en el sistema electoral, en un contexto en el que el debate político y las dudas sobre la transparencia del proceso han estado presentes en la opinión pública.














