El saludo mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez, arzobispo de Villavicencio, inició esta jornada invitando a comenzar el día poniéndose en manos de Dios, recordando que “en Él somos, nos movemos y existimos”. El mensaje fue transmitido desde la parroquia La Santa Cruz, en el municipio de El Calvario (Meta), una comunidad ubicada en la cordillera que, especialmente en épocas de invierno, suele quedar aislada por derrumbes que dificultan la comunicación con ciudades como Bogotá y Villavicencio. Desde allí, el arzobispo quiso acompañar espiritualmente a los fieles y compartir la realidad que vive esta comunidad parroquial.
Durante el saludo, Mons. Vacca estuvo acompañado por el padre Jairo, párroco de la comunidad, y el padre Fredy Albeiro, quienes compartieron la situación actual del templo parroquial. El padre Jairo recordó que la iglesia fue construida entre 1994 y 1999 gracias al esfuerzo y la colaboración de los fieles. Sin embargo, varios temblores que se han registrado en la región provocaron afectaciones en la cúpula del templo, lo que hace necesaria una restauración que permita reforzar la estructura sin alterar la fachada histórica construida por los misioneros monfortianos.
El mensaje central de este saludo fue un llamado a la solidaridad y al compromiso comunitario. El padre Fredy Albeiro explicó que se requiere apoyo para reforzar la cúpula, pintar e impermeabilizar el templo y la casa cural, trabajos que se espera adelantar aprovechando la temporada de verano. Los sacerdotes invitaron a quienes deseen colaborar a hacerlo mediante donaciones de pintura, materiales o aportes económicos. Mons. Misael Vacca concluyó el saludo encomendando la comunidad a la Virgen María y recordando que la fe también se construye en la unión y el apoyo mutuo entre los creyentes.


















