El Gobierno de Ecuador anunció un aumento del arancel a las importaciones provenientes de Colombia, que pasará del 30 % al 50 % a partir del 1 de marzo de 2026, en una medida que intensifica la tensión comercial entre ambos países y amenaza a sectores estratégicos del aparato exportador colombiano.
La decisión fue comunicada por el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones de Ecuador, que justificó el incremento como una acción basada en criterios de seguridad nacional y en la supuesta falta de medidas eficaces por parte de Colombia para enfrentar el crimen organizado en la frontera común.
El aumento arancelario impactará a decenas de productos colombianos, aunque el mayor efecto económico se concentrará en sectores con alto peso en las exportaciones. Entre los bienes más afectados figuran la energía eléctrica, con ventas cercanas a 133,5 millones de dólares; medicamentos para consumo humano, con más de 51 millones; azúcares de caña o remolacha; carburreactores; vehículos para transporte de personas y café sin tostar.
Otros sectores industriales y manufactureros también enfrentarán un encarecimiento de sus exportaciones, como cosméticos, plásticos, manufacturas, partes automotrices y productos farmacéuticos, lo que podría reducir su competitividad frente a proveedores de otros países en el mercado ecuatoriano.
El incremento arancelario se produce en medio de una disputa comercial bilateral que ha escalado durante las últimas semanas. La medida ecuatoriana responde, entre otros factores, a decisiones previas de Colombia de imponer tarifas recíprocas a productos del vecino país, lo que ha generado un ciclo de acciones comerciales entre las dos economías andinas.
Datos del sector exportador indican que la relación comercial bilateral supera los 1.000 millones de dólares, con cerca de 2.700 empresas colombianas que exportan bienes a Ecuador. Con el nuevo arancel, los productos colombianos serán más costosos, lo que podría disminuir el flujo comercial, reducir pedidos y afectar cadenas productivas que generan miles de empleos.
La Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) advirtió que el incremento al 50 % pone en riesgo la viabilidad del intercambio bilateral, al encarecer de forma significativa los bienes exportados y aumentar la incertidumbre sobre el futuro del comercio entre ambos países.
Analistas económicos señalan que la prolongación del conflicto arancelario podría llevar a empresas y gobiernos a buscar nuevos socios comerciales, reduciendo el volumen de intercambio entre Colombia y Ecuador y afectando sectores estratégicos como energía, agroindustria, industria farmacéutica y manufacturas.


















