A menos de dos semanas de la segunda vuelta presidencial en Colombia, el presidente Gustavo Petro ordenó reforzar los esquemas de seguridad de los candidatos presidenciales y redoblar los esfuerzos institucionales para garantizar su protección en medio del creciente clima de tensión política que vive el país.
La instrucción fue impartida luego de varios episodios que han elevado la preocupación por la seguridad durante la campaña electoral, entre ellos enfrentamientos verbales entre simpatizantes de las campañas, denuncias de amenazas y recientes controversias públicas entre los aspirantes que disputarán la Presidencia de la República el próximo 21 de junio.
El mandatario aseguró que la prioridad del Estado debe ser garantizar la integridad de quienes participan en la contienda democrática. En ese contexto, señaló que mientras él ha optado por reducir medidas de protección en algunos actos públicos, los candidatos presidenciales deben contar con todas las garantías necesarias para desarrollar sus actividades de campaña de manera segura.
La decisión se produce después de un incidente registrado en el sector de Parkway, en Bogotá, donde se presentó un altercado entre simpatizantes de distintas campañas y una persona exhibió un arma de fuego durante la confrontación. Según informó el presidente, el ciudadano fue identificado y el caso deberá ser investigado por las autoridades competentes, pese a que el arma contaba con permiso legal.
El llamado a fortalecer la seguridad coincide con una de las semanas más tensas de la campaña presidencial. En los últimos días, los candidatos Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella protagonizaron una nueva polémica al intercambiar acusaciones sobre supuestos planes de autoatentados que, según cada campaña, buscarían influir en la opinión pública antes de la jornada electoral. Ninguna de las partes ha presentado pruebas públicas que respalden sus señalamientos.
Las denuncias cruzadas generaron preocupación entre distintos sectores políticos y motivaron nuevos llamados a la prudencia y al respeto por las instituciones. Analistas y organizaciones han advertido sobre la necesidad de evitar discursos que puedan aumentar la polarización en una campaña ya marcada por fuertes confrontaciones ideológicas y acusaciones mutuas.
La protección de los candidatos se ha convertido en un asunto prioritario debido al contexto histórico colombiano y a las alertas recientes sobre posibles riesgos para actores políticos, líderes sociales y ciudadanos vinculados a actividades electorales. Las autoridades han reiterado que continuarán monitoreando cualquier amenaza que pueda afectar el desarrollo normal de la campaña y de la jornada democrática.
Con la segunda vuelta presidencial cada vez más cerca, el Gobierno Nacional, la Fuerza Pública y los organismos electorales enfrentan el reto de garantizar un proceso seguro, transparente y libre de hechos violentos. La orden presidencial busca precisamente fortalecer las medidas preventivas y asegurar que la recta final de la campaña transcurra bajo condiciones que permitan a los colombianos acudir a las urnas con tranquilidad el próximo 21 de junio.














