El director del Centro Democrático, Gabriel Vallejo, exigió públicamente al candidato presidencial Abelardo de la Espriella rectificar unas afirmaciones recientes que, según el partido, afectan la imagen de la candidata Paloma Valencia en medio de la campaña hacia las elecciones de 2026.
Vallejo señaló que las declaraciones de De la Espriella, en las que habría sugerido que Valencia representa sectores tradicionales del poder político, no corresponden a la realidad y deben ser corregidas. El dirigente insistió en que ese tipo de señalamientos distorsionan el debate electoral y generan tensiones innecesarias dentro del mismo espectro político.
Desde la dirección del partido, se reiteró que Paloma Valencia es una figura con trayectoria propia en el Congreso y con una propuesta política diferenciada, por lo que rechazaron cualquier intento de ubicarla dentro de estructuras tradicionales sin sustento.
El pronunciamiento se da en medio de un ambiente de creciente competencia entre candidatos de la derecha, quienes buscan consolidar apoyo de un electorado similar de cara a la primera vuelta presidencial. Las diferencias entre campañas han escalado en las últimas semanas, especialmente en el tono de los discursos y las críticas cruzadas.
Vallejo advirtió que el debate político debe centrarse en propuestas y no en descalificaciones, y enfatizó que la campaña del Centro Democrático no permitirá ataques que, a su juicio, afecten la integridad de su candidata.
El dirigente también destacó que el partido mantiene su enfoque en temas clave como la seguridad, la economía y la institucionalidad, en medio de un contexto nacional marcado por la polarización política y la incertidumbre electoral.
En paralelo, el expresidente Álvaro Uribe ha hecho llamados a la unidad dentro del sector, alertando sobre el riesgo que representa la fragmentación de la derecha en un escenario donde la competencia electoral es cada vez más cerrada.
Por su parte, Abelardo de la Espriella ha sostenido su postura frente a la contienda política, defendiendo sus declaraciones y su estrategia de campaña, lo que mantiene abiertas las tensiones entre ambos sectores.
Este episodio evidencia las fracturas dentro del bloque político de derecha y plantea interrogantes sobre la posibilidad de alianzas en etapas posteriores del proceso electoral, donde la suma de apoyos será determinante para avanzar en la carrera presidencial.














