Monseñor Diego Luis Rendón Urrea tomó posesión canónica como octavo obispo de la Diócesis de Jericó durante una solemne Eucaristía celebrada este sábado 5 de septiembre en la Catedral Nuestra Señora de las Mercedes. Su llegada abre una nueva etapa pastoral para la Iglesia católica en el Suroeste antioqueño.
Obispos, sacerdotes, seminaristas, comunidades religiosas, autoridades civiles, delegaciones parroquiales y fieles procedentes de diferentes municipios acompañaron la ceremonia, marcada por un llamado a fortalecer la evangelización, la unidad eclesial, la sinodalidad y el servicio a las comunidades más vulnerables.
Antes de ingresar a la catedral, monseñor Rendón fue recibido por el párroco Rodrigo de Jesús Carmona Gaviria. En la puerta principal besó el crucifijo, veneró las reliquias de santa Laura Montoya y bendijo al pueblo con agua bendita. Posteriormente, se dirigió a la capilla del Santísimo Sacramento para encomendar en oración la misión que comienza.
Al inicio de la celebración, monseñor Juan Fernando Franco Sánchez, obispo de Caldas y hasta ese momento administrador apostólico de Jericó, presentó al nuevo pastor la realidad de una diócesis centenaria, de profunda identidad rural y arraigada en la fe de sus comunidades.
Franco Sánchez recordó que el nuevo obispo no recibe solamente un territorio o una estructura administrativa, sino una historia, un presbiterio, comunidades religiosas y un pueblo que espera encontrar en su pastor cercanía, escucha, orientación y acompañamiento. También lo invitó a convertir su lema episcopal, Docere et Servire —Enseñar y servir—, en la guía de su ministerio.
Durante el rito canónico fueron leídas las letras apostólicas mediante las cuales el papa León XIV nombró a Diego Luis Rendón Urrea como obispo de Jericó. El nombramiento había sido anunciado oficialmente por la Santa Sede el 13 de julio de 2026.
Tras la lectura, monseñor Ricardo Tobón Restrepo, arzobispo de Medellín, condujo al nuevo obispo hasta la cátedra episcopal y le entregó el báculo pastoral, signos de la responsabilidad de enseñar, santificar y gobernar al Pueblo de Dios siguiendo el ejemplo de Cristo Buen Pastor.
En su primera homilía como obispo diocesano, Rendón Urrea centró su mensaje en el servicio como expresión concreta del amor cristiano. “Se ama si se sirve”, afirmó al explicar que la autoridad dentro de la Iglesia no puede entenderse como privilegio, sino como disposición para acompañar, compartir responsabilidades y entregar la vida por los demás.
El nuevo obispo sostuvo que este servicio debe dirigirse especialmente a los pobres, los necesitados, quienes se encuentran alejados de Dios y las personas que atraviesan situaciones de tribulación o han perdido la esperanza. También convocó a los bautizados a no avergonzarse de su fe y a mostrar el rostro misericordioso de Dios.
“Si amamos, transformamos la nación, las vidas y el territorio”, expresó durante su intervención. Asimismo, manifestó su decisión de continuar la ruta pastoral de la diócesis alrededor del Reino de Dios que se proclama, se celebra, se realiza y se vive.
Rendón agradeció la labor cumplida por monseñor Juan Fernando Franco durante la administración apostólica y destacó el acompañamiento del Colegio de Consultores y del presbiterio diocesano. También reconoció las manifestaciones de fe y acogida recibidas de niños, jóvenes, adultos mayores y campesinos desde su llegada al territorio.
Diego Luis Rendón Urrea recibió la ordenación episcopal el pasado 25 de agosto en la Catedral de Santa Rosa de Osos. Con su posesión canónica comienza oficialmente su ministerio al frente de la Diócesis de Jericó y una etapa orientada a consolidar una Iglesia misionera, cercana, participativa y comprometida con las realidades sociales del Suroeste antioqueño.















