Mons. Misael Vacca Ramírez, arzobispo de Villavicencio, invita este jueves a comenzar la jornada con el corazón agradecido y confiado en Dios. Aunque no sabemos todo lo que traerá el día, recuerda que podemos caminar con la certeza de que el Señor permanece a nuestro lado. En esta ocasión, su reflexión está marcada por la reciente celebración de San Juan Eudes, cuya espiritualidad sigue dando frutos en la Arquidiócesis de Villavicencio a través de importantes obras pastorales, educativas y formativas, entre ellas la parroquia que lleva su nombre, la Universidad Minuto de Dios y el acompañamiento al Seminario Mayor Nuestra Señora del Carmen.
En esta jornada lo acompaña el padre Noé, párroco de la comunidad, quien comparte una invitación a redescubrir la riqueza espiritual de San Juan Eudes: un hombre profundamente enamorado de Dios, de los corazones de Jesús y María y de la Iglesia. El sacerdote destaca especialmente su entrega a la evangelización, su amor al sacerdocio y su vocación misionera, recordando que el bautismo no es solamente un acontecimiento del pasado, sino una alianza con Dios que debe hacerse visible cada día. Su llamado es a mantener vivo ese fervor espiritual y a convertirnos, siguiendo el ejemplo del santo, en evangelizadores y misioneros de la misericordia.
Mons. Misael recuerda también que San Juan Eudes encontró en los sacramentos, la oración, la reconciliación y la Eucaristía las fuentes para fortalecer la vida cristiana. Desde allí nace la invitación para este día: volver a la gracia de nuestro bautismo y permitir que nuestra fe produzca frutos concretos de amor, servicio y misericordia. Bajo el amparo maternal de la Santísima Virgen María, el arzobispo encomienda la jornada de cada familia y anima a caminar con esperanza, sabiendo que una vida sostenida por Dios puede convertirse también en signo de esperanza para los demás.














