La senadora y precandidata presidencial por el Centro Democrático, Paloma Valencia, se pronunció enérgicamente tras confirmarse la noticia de la captura de Nicolás Maduro, calificando el hecho como un hito decisivo para la libertad en la región. A través de sus canales digitales, la congresista celebró el fin del mandato del líder chavista, a quien se refirió en duros términos, alineándose con las voces de la oposición internacional que ven en este suceso una oportunidad única para la restitución del orden constitucional en el país vecino.
En su declaración oficial, Valencia manifestó su júbilo con la frase «Venezuela libre», señalando que el régimen que gobernaba desde Caracas ha llegado a su fin. «El dictador ilegítimo que usurpó el poder, y sometía a Venezuela y a los Venezolanos ha caído», afirmó la senadora, enfatizando que este desenlace responde al anhelo de los demócratas que esperaban una oportunidad real para el retorno de la libertad y las garantías políticas. Su mensaje resalta la postura histórica de su partido, que ha sido un férreo crítico del chavismo y de sus repercusiones en Colombia.
La líder política extendió su solidaridad a las figuras clave de la oposición venezolana, mencionando explícitamente a María Corina Machado y a Edmundo González Urrutia en su pronunciamiento. Este gesto refuerza la alianza ideológica entre la derecha colombiana y la plataforma unitaria venezolana, sugiriendo que la caída de Maduro valida la lucha sostenida por estos dirigentes opositores frente a la comunidad internacional. Para Valencia, el evento no es solo un cambio de gobierno, sino la caída de un sistema que «sometía» a la población.
El pronunciamiento de la precandidata presidencial contrasta marcadamente con la cautela diplomática expresada por el Gobierno Nacional de Colombia, evidenciando la profunda polarización que el tema venezolano genera en la política interna. Mientras el oficialismo colombiano aboga por el respeto a la soberanía y advierte sobre los riesgos de intervenciones extranjeras, Valencia y el Centro Democrático interpretan la operación como una victoria necesaria para la democracia hemisférica, posicionando este discurso como un eje central de su campaña de cara a las elecciones.


















