El ministro del Interior, Armando Benedetti, confirmó este sábado que el Gobierno Nacional ya oficializó la declaratoria de emergencia económica, tras la firma del decreto madre por parte del gabinete ministerial. Según el jefe de la cartera política, el documento fue suscrito el pasado jueves 18 de diciembre y radicado formalmente ante las instancias competentes el viernes 19, cumpliendo con el cronograma anunciado por el Ministerio de Hacienda para hacer frente al déficit fiscal de 2026.
En sus declaraciones, Benedetti defendió la naturaleza de las medidas adoptadas y salió al paso de las críticas de la oposición, asegurando que la nueva carga tributaria no afectará a la clase media ni a los sectores populares. «El decreto… básicamente se hace con la estructura de ponerle impuestos a los megarricos», aseveró el ministro, enfatizando que el objetivo es captar recursos de los renglones con mayor músculo financiero.
El funcionario detalló que los nuevos gravámenes se concentrarán en sectores específicos de alta rentabilidad. Entre las medidas confirmadas se encuentran aumentos impositivos a los licores, a los juegos de azar y, de manera particular, a las grandes entidades financieras, lo que se alinea con la propuesta de elevar el Gravamen a los Movimientos Financieros (GMF) y establecer sobretasas al patrimonio corporativo, tal como se había anticipado en los borradores técnicos.
Con esta confirmación, el Ejecutivo busca enviar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía y de firmeza ante los mercados, reiterando que la estrategia de recaudo —que pretende cubrir un faltante de 16 billones de pesos— está diseñada bajo principios de progresividad. El ministro Benedetti respaldó así la gestión de su homólogo de Hacienda, Germán Ávila, cerrando filas en torno a la decisión de utilizar facultades extraordinarias tras el hundimiento de la reforma tributaria en el Congreso.


















