Un tractocamión con cerca de 34 toneladas de ayudas humanitarias, recolectadas en Pasto y destinadas a familias afectadas por el terremoto del 10 de agosto, protagonizó una jornada de desorden durante su llegada a Buenaventura, Valle del Cauca.
Videos difundidos en redes sociales mostraron a numerosas personas alrededor del vehículo retirando elementos de la carga. Las imágenes generaron denuncias iniciales sobre un presunto saqueo de las donaciones enviadas desde Nariño hacia el Pacífico colombiano.
Tras verificar la situación, la Policía del Valle del Cauca informó que no constató un hurto ni un asalto al tractocamión. De acuerdo con la institución, el conductor permitió que algunas personas colaboraran con la entrega de los elementos transportados.
Sin embargo, la alta afluencia de ciudadanos y la falta de organización en el punto de distribución derivaron en escenas de descontrol. La situación quedó registrada en videos que circularon ampliamente y motivaron versiones contradictorias sobre lo ocurrido.
Las ayudas habían sido reunidas por ciudadanos, gremios, organismos de socorro y entidades de Pasto para atender a comunidades afectadas por la emergencia sísmica. El hecho evidencia la necesidad de fortalecer los protocolos de entrega, el acompañamiento institucional y la distribución focalizada para garantizar que los recursos lleguen a las familias priorizadas.














