En su saludo mañanero de este domingo, Mons. Misael Vacca Ramírez, arzobispo de Villavicencio, invitó a los fieles a comenzar la jornada con alegría, disposición y espíritu de fe, recordando la importancia de participar en la celebración eucarística dominical. El prelado destacó que el domingo es el Día del Señor y una oportunidad privilegiada para alimentarse de la Palabra de Dios y del Cuerpo y la Sangre de Cristo, fortaleciendo así la vida espiritual y la comunión con la Iglesia.
Durante el mensaje estuvo acompañado por el padre Wilson Moreno, sacerdote de la Diócesis de Vélez y profesor del Seminario de San Gil, quien se encontraba participando en el retiro de la Escuela Diaconal. El sacerdote explicó la ubicación de la diócesis en el sur de Santander y compartió algunas referencias de esta región conocida por la producción del tradicional bocadillo veleño. Más adelante, reflexionó sobre el Evangelio del día, centrándose en las palabras de Jesús: “La mies es mucha y los obreros son pocos”, una invitación a reconocer los abundantes frutos que Dios sigue produciendo en la Iglesia y la necesidad de más discípulos comprometidos con la misión evangelizadora.
El padre Wilson resaltó además que Jesús llama a sus discípulos de dos en dos, recordando que la vocación cristiana no se vive en soledad sino en comunidad. Mons. Misael retomó esta enseñanza para subrayar que la Iglesia es la comunidad de los llamados por Dios, reunidos para celebrar y compartir la fe. Finalmente, ambos invitaron a las familias a orar por las vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras, encomendando esta intención a la protección de la Santísima Virgen María y animando a todos a vivir un domingo en familia, en comunidad y en profunda comunión con el Señor.














