La candidata presidencial Paloma Valencia presentó un plan integral de seguridad en Bogotá durante un encuentro con más de 300 integrantes de la Fuerza Pública en retiro, incluidos 45 generales, en medio de un contexto nacional marcado por el aumento de la violencia y el debate sobre la política de seguridad del Gobierno.
El anuncio se realizó en un conversatorio en el que participaron oficiales, suboficiales y miembros de la reserva, donde la aspirante expuso una estrategia enfocada en recuperar el control territorial, restablecer la autoridad del Estado y enfrentar el avance del crimen organizado en el país.
Dentro de las principales medidas, Valencia planteó la militarización de la vía Panamericana, específicamente en el corredor Cali–Popayán–Pasto–Rumichaca, una de las zonas más afectadas por hechos de violencia recientes. La candidata señaló que esta sería una de las primeras decisiones de su eventual gobierno, argumentando la necesidad de responder de manera inmediata a la crisis de seguridad.
El plan también contempla el endurecimiento de penas frente a delitos urbanos, el combate a la extorsión y el fortalecimiento institucional de la Fuerza Pública. Según la propuesta, se busca garantizar condiciones operativas, respaldo jurídico y mayor capacidad de acción para militares y policías en el territorio nacional.
Durante su intervención, Valencia enfatizó el papel de la Fuerza Pública en la defensa del orden democrático y afirmó que la seguridad depende del reconocimiento de su función en el Estado. En ese contexto, reiteró su respaldo a los uniformados y defendió su trayectoria legislativa en temas relacionados con las Fuerzas Armadas.
La candidata también fijó una postura frente a los derechos humanos, asegurando una política de “cero tolerancia” frente a violaciones, al tiempo que sostuvo que los delitos de lesa humanidad deben ser sancionados penalmente. Indicó que su propuesta busca equilibrar firmeza contra el crimen con respeto a las garantías constitucionales.
Otro de los ejes de la estrategia incluye una ofensiva integral contra la extorsión, tanto en las calles como en centros carcelarios. Entre las medidas planteadas se encuentran la recuperación del control de las cárceles, la restricción de comunicaciones ilegales desde estos centros y la implementación de modelos de resocialización productiva.
Asimismo, el plan propone fortalecer la inteligencia, recuperar capacidades operativas de la Fuerza Pública e incorporar nuevas tecnologías para enfrentar el crimen en tiempo real, en línea con propuestas de seguridad que han marcado la agenda de la campaña presidencial.
En el ámbito político, Valencia cuestionó la respuesta del Gobierno Nacional frente a la actual crisis de seguridad, señalando que existe una desconexión entre la realidad del país y el discurso oficial. Estas declaraciones se suman a un escenario electoral en el que la seguridad se ha convertido en uno de los temas centrales del debate público.
La propuesta forma parte de la plataforma programática de la candidata del Centro Democrático, que ha centrado su campaña en el fortalecimiento del Estado, la lucha contra el crimen organizado y la recuperación de la confianza ciudadana, en un contexto de creciente preocupación por el orden público en Colombia.














