El presidente Gustavo Petro protagonizó una nueva controversia durante la Semana Santa tras publicar una serie de mensajes en la red social X que generaron amplio debate político en el país, dirigidos contra instituciones, opositores y figuras internacionales.
De acuerdo con un recuento de la revista Semana, el mandatario mantuvo una intensa actividad digital durante los días santos, en los que lanzó críticas directas al Banco de la República, sectores de oposición, empresarios y líderes políticos, en medio de un ambiente ya marcado por tensiones institucionales.
Entre las frases que más revuelo causaron se encuentra su cuestionamiento a la política monetaria del banco central, al afirmar que “lo que hizo la junta es un acto electoral y no científico”, en referencia a la decisión de tasas de interés, lo que ha generado preocupación por la independencia de la entidad.
El presidente también señaló a sectores políticos de estar detrás de investigaciones contra funcionarios de su Gobierno, asegurando que “el uribismo y Cambio Radical quieren tumbar a Roa”, en alusión al presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa.
Además, en otros mensajes utilizó términos fuertes y calificativos que han sido ampliamente criticados en la opinión pública, incluyendo referencias como “vampiros”, “señor de las masacres” y menciones a “sangre”, dirigidas a distintos actores políticos y contextos internacionales.
Las publicaciones también incluyeron ataques a expresidentes como Álvaro Uribe Vélez y Iván Duque Márquez, así como al candidato presidencial Abelardo de la Espriella, lo que elevó el tono del debate político en plena antesala electoral.
Incluso, el mandatario se refirió a temas de seguridad al asegurar que alias “Mordisco” no ha sido capturado porque “compra” a miembros de la Fuerza Pública, una afirmación que generó cuestionamientos por parte de sectores militares y políticos.
Analistas consideran que esta intensa actividad en redes sociales refleja una estrategia de confrontación política directa en un momento clave para el país, marcado por tensiones económicas, debates institucionales y el inicio de la carrera hacia las elecciones presidenciales de 2026.
El episodio vuelve a poner en el centro del debate el uso de redes sociales por parte del jefe de Estado, así como el impacto de sus declaraciones en la estabilidad institucional y el clima político nacional.














