Por: Jairo Hernán Ramírez Gómez
Ser honesto, parcero y buena persona, hincha del Atlético Nacional y capaz de ponerse también la camiseta del Medellín no le alcanzaron al alcalde Federico Gutiérrez.
Las recientes elecciones al Congreso dejaron una lección dura: El movimiento CREEMOS, impulsado por el alcalde de Medellín no logró consolidar una estructura política nacional.
¿Dónde falló el partido de FICO?
Primero, CREEMOS no participó en La Consulta, perdiendo una oportunidad clave de visibilidad y de movilizar bases para una candidatura presidencial a mediano plazo.
Segundo, dejó a Paloma Valencia y se anticipó con el apoyo al TIGRE, creando tensiones innecesarias dentro del propio sector político.
Tercero, abandonó a Uribe y al Centro Democrático, fragmentando al electorado en el momento más Crítico de la Campaña.
Cuarto, la narrativa política apoyada en las “Ganancias” y el “Acuerdo Cocinado” de Hidroituango, no logró convertirse en una narrativa clara que conectara con el votante local y fuera de Antioquia. Por el contrario, El Pacto Histórico, enemigo del proyecto, lo superó en Medellín donde Fico es alcalde, supuestamente donde contaba con el mayor caudal electoral, también en el Valle de Aburrá, en Rionegro y en el total del departamento.
Quinto, Le faltaron candidatos fuertes en Senado con reconocimiento nacional. Siguiendo el ejemplo de los clanes políticos del departamento de Córdoba, la hermana del alcalde encabezó lista al senado, pero no le alcanzó.
Finalmente, la campaña cayó en exceso de publicidad. Medellín fue empapelada con carteles, afiches y anuncios en prensa exaltando ejecuciones de la alcaldía. Pero la saturación visual no siempre se traduce en votos.
El resultado fue contundente: El movimiento no obtuvo curules para el Senado y tampoco logró el umbral para consolidarse como partido con personería jurídica.
En Colombia, el liderazgo local puede abrir puertas, pero no reemplaza la construcción ordenada de un partido.
Creímos que alcanzaba…pero no alcanzó
Creímos que alcanzaba…pero no alcanzó
JAIRO HERNÁN RAMÍREZ GÓMEZ














