El Gobierno de Venezuela confirmó este sábado la deportación del empresario colombiano Alex Saab hacia Estados Unidos, en un movimiento que marca un giro radical frente a la protección política que durante años recibió del chavismo y del entorno de Nicolás Maduro.
La medida fue anunciada oficialmente por el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME), organismo que aseguró que Saab fue expulsado del país “en cumplimiento de la legislación migratoria venezolana”, debido a procesos judiciales abiertos en territorio estadounidense por presuntos delitos de corrupción, lavado de dinero y operaciones financieras irregulares.
Alex Saab, empresario barranquillero señalado durante años como presunto testaferro de Nicolás Maduro, aterrizó en Miami bajo custodia de autoridades federales estadounidenses, según reportaron medios internacionales. La deportación ocurre después de varios meses de incertidumbre sobre su situación judicial y política dentro de Venezuela.
El caso representa un cambio significativo en la postura de Caracas. Saab pasó de ser considerado una figura estratégica del régimen venezolano a convertirse en uno de los personajes más comprometidos judicialmente dentro de las investigaciones que adelanta Estados Unidos contra antiguos altos funcionarios del chavismo.
Durante años, Saab fue acusado por fiscales estadounidenses de participar en esquemas de lavado de dinero vinculados a contratos estatales y a los programas de alimentos CLAP en Venezuela. Las investigaciones sostienen que habría movilizado cientos de millones de dólares mediante empresas fachada y operaciones financieras internacionales.
El empresario había sido capturado inicialmente en Cabo Verde en 2020 y extraditado a Estados Unidos en 2021. Sin embargo, en diciembre de 2023 fue liberado como parte de un intercambio de prisioneros entre Washington y Caracas. Tras regresar a Venezuela, Saab fue recibido públicamente por Nicolás Maduro y posteriormente designado ministro de Industria.
La situación cambió drásticamente en 2026, luego de la captura de Maduro y del proceso de reorganización política liderado por el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez. Saab fue destituido de sus funciones y posteriormente detenido nuevamente en Caracas en medio de operativos conjuntos entre autoridades venezolanas y estadounidenses.
Diversos reportes indican además que el Gobierno venezolano habría retirado la nacionalidad venezolana que le fue otorgada políticamente tras su regreso en 2023, devolviéndolo oficialmente a su condición de ciudadano colombiano antes de ejecutar la deportación. Aunque el comunicado oficial se refiere a él únicamente como “ciudadano colombiano”, el chavismo había defendido previamente su condición de diplomático y funcionario venezolano.
Analistas consideran que Saab podría convertirse ahora en una pieza clave dentro de las investigaciones federales estadounidenses relacionadas con presuntas redes de corrupción, financiamiento irregular y evasión de sanciones internacionales durante los años del gobierno de Maduro.
El empresario enfrenta nuevamente procesos judiciales en cortes federales de Estados Unidos, mientras crece la expectativa internacional sobre la información que podría aportar a las autoridades norteamericanas respecto a las operaciones financieras del antiguo régimen venezolano.













