En una nueva edición del Saludo Mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez, la jornada estuvo marcada por la alegría, el entusiasmo y la fuerza evangelizadora de la juventud. En esta ocasión, el espacio contó con la compañía de un grupo de jóvenes de Revolución Juvenil de la parroquia San Benito en Villavicencio, quienes acompañaron el saludo con su energía y testimonio de fe. Monseñor destacó que donde hay niños y jóvenes siempre hay esperanza, alegría y una chispa especial que llena la vida de entusiasmo, resaltando el papel de las nuevas generaciones dentro de la Iglesia y en la construcción de comunidad.
Durante el encuentro, Sara y Samuel, integrantes del grupo juvenil, compartieron el sentido de esta experiencia pastoral. Sara explicó que Revolución Juvenil está conformado por jóvenes que se reúnen en la parroquia con el propósito de “mostrar el rostro de Jesús” y llegar al corazón de otros jóvenes desde una vivencia cercana de la fe. Por su parte, Samuel definió el grupo como un “lugar seguro” para quienes buscan a Dios de una manera diferente, en un ambiente de acogida, enseñanza y encuentro con la Palabra. Ambos dejaron una invitación clara a perder el miedo, abrir el corazón y dejarse acompañar por otros jóvenes que han encontrado en Cristo una razón para vivir con alegría y misión.
Monseñor Misael Vacca Ramírez agradeció a Dios por el testimonio de estos jóvenes y subrayó la importancia de ver a nuevas generaciones comprometidas con el Evangelio, con el deseo de conocer más a Jesucristo, amarlo y convertirse en misioneros y testigos de la Buena Nueva. El saludo concluyó con una invitación a toda la comunidad a participar en la Marcha por la Vida, recordando que la vida es un don de Dios que debe ser respetado, amado y cuidado, en un mensaje que dejó como reflexión la necesidad de caminar con fe, esperanza y compromiso cristiano en medio de la sociedad.













