EL RIESGO DE LOS VICES – Crónicas de Gardeazábal

TotusNoticias

Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal

La posibilidad de la falta del presidente está prevista por la Constitución. El 31 de mayo, todos los candidatos presidenciales se presentan con quienes, como vicepresidentes, los reemplazarían en caso de sustitución temporal o total. Pero, como lo que se aspira es que eso no pase, la experiencia o habilidad de las parejas de cada candidato hace pensar en lo que puedan servir como ayuda del nuevo gobernante, si llegaren a ganar. O, de pronto, en lo que pudieran estorbar, como le pasó a Petro con la negra Francia.

Si miramos a los tres compañeros de los tres favoritos para encabezar la liza el 31, la disparidad es mayúscula. La dirigente indígena que acompaña a Cepeda poco o nada ha aprendido después de que terminó sus únicos estudios de primaria. El que acompaña a Abelardito ha sido dos veces ministro y, tres más, rector universitario, y se graduó en la Escuela de Economía de Londres. El histriónico vicepresidente de Paloma, además de exagerar innecesariamente su mariconería, es economista del Rosario, doctorado en Toulouse, y fue un eficiente director del DANE. Cualquiera de los tres puede llegar a ser presidente en caso tal.

Sin embargo, el riesgo de ocupar la primera magistratura lo tendría mayormente, sin contrariar el destino, la señora Quilcué, pues el candidato Cepeda tiene sendas experiencias oncológicas en hígado y colon, tratadas con cirugía y quimioterapias. El exministro Restrepo tendría el riesgo de ver a Abelardito enredado judicialmente ante los gringos, atrapado en su pasado como abogado de tipos como Saab o DMG. Oviedo puede tener tanto o más riesgo que cualquiera de los otros dos, pero para Colombia sería un desastre que alguien de tan mal gusto, que habla como payasito, nos gobierne.

Comparte este artículo