La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) impuso una fuerte sanción económica al Atlético Nacional como consecuencia de los incidentes protagonizados por sus hinchas durante el partido ante Millonarios en la Copa Sudamericana 2026.
De acuerdo con la resolución oficial de la Comisión Disciplinaria, el club colombiano deberá pagar una multa total de 110.000 dólares, derivada de múltiples infracciones registradas en el compromiso internacional.
El organismo determinó que 100.000 dólares corresponden a violaciones graves relacionadas con actos discriminatorios en las tribunas, conducta tipificada en el artículo 15 del Código Disciplinario.
Adicionalmente, se impuso una sanción complementaria de 10.000 dólares por otros comportamientos indebidos, entre ellos el lanzamiento de objetos al campo de juego y el uso de punteros láser contra jugadores, infracciones contempladas en el artículo 12.2 del reglamento.
La Conmebol también emitió una advertencia formal al club, señalando que la reincidencia en este tipo de conductas podría derivar en castigos disciplinarios más severos, incluyendo posibles restricciones deportivas o sanciones adicionales.
Como parte de las medidas correctivas, Atlético Nacional deberá implementar acciones pedagógicas dirigidas a sus aficionados, entre ellas la exhibición obligatoria de mensajes institucionales como la campaña “El respeto es titular” en futuros compromisos organizados por el ente rector del fútbol sudamericano.
La sanción se produce en un contexto deportivo adverso para el club, que recientemente quedó eliminado de la Copa Sudamericana tras caer ante Millonarios, resultado que profundiza un momento complicado tanto en lo deportivo como en lo institucional.
El monto de la multa será descontado directamente de los ingresos que el equipo reciba por conceptos de derechos de televisión o patrocinio en competiciones organizadas por Conmebol, según lo establecido en el fallo disciplinario.
Con esta decisión, la Conmebol refuerza su política de tolerancia cero frente a actos discriminatorios y comportamientos violentos en los estadios, en línea con los esfuerzos por garantizar la seguridad y el respeto en las competiciones continentales.














