El diseño del tarjetón para las elecciones presidenciales de 2026 en Colombia ha puesto en evidencia una diferencia clave entre los participantes de la Gran Consulta por Colombia: el logo del movimiento de Vicky Dávila no aparecerá junto al de otros sectores políticos que respaldan la candidatura ganadora.
La imagen oficial que acompañará la aspiración de Paloma Valencia, junto a su fórmula vicepresidencial Juan Daniel Oviedo, ya fue revelada y será la que figure en el tarjetón electoral. Sin embargo, llamó la atención que entre los logos de partidos y movimientos que participaron en la consulta, el único ausente es el del Movimiento Valientes, liderado por Dávila.
Según fuentes cercanas a la campaña, la decisión de excluir este logo respondió a recomendaciones de asesores jurídicos, quienes advirtieron que su inclusión podría implicar responsabilidades administrativas y financieras para el movimiento. Bajo este criterio, se optó por no incorporarlo en la identidad gráfica oficial que llegará a los votantes.
Expertos en materia electoral consultados coinciden en que la aparición de un logo en una campaña puede generar corresponsabilidades, especialmente en temas relacionados con la rendición de cuentas y eventuales investigaciones. Estas obligaciones suelen recaer sobre los partidos o movimientos que respaldan formalmente una candidatura.
No obstante, también existen interpretaciones que relativizan el impacto de esta decisión. Algunos analistas señalan que la inclusión o no de un logo no necesariamente define la existencia de una coalición formal, ni implica automáticamente compromisos legales, especialmente cuando se trata de grupos significativos de ciudadanos sin personería jurídica.
En este contexto, se ha indicado que el Movimiento Valientes no habría suscrito acuerdos formales de coalición posteriores a la consulta, sino que su relación con la candidatura de Valencia se mantiene en el ámbito del respaldo político. Esto permite explicar por qué, pese al apoyo público de Dávila, su imagen no se traslada al tarjetón electoral.
La normativa colombiana establece que el tarjetón debe reflejar las candidaturas oficialmente inscritas y los avales formales que las respaldan. Por ello, los elementos visuales incluidos responden tanto a decisiones estratégicas como a consideraciones jurídicas dentro de cada campaña.
Así, la ausencia del logo de Dávila no implica una ruptura política, sino una decisión orientada a evitar implicaciones legales, en medio de una campaña que avanza hacia la primera vuelta con una estructura más consolidada y definida en términos de representación electoral.














