La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) manifestó su preocupación frente a la posible salida del país del sistema internacional de arbitraje de inversión, una decisión que, según el gremio, podría tener efectos significativos sobre la economía nacional y la confianza de los inversionistas.
De acuerdo con el pronunciamiento, abandonar este mecanismo de resolución de controversias enviaría una señal negativa a los mercados internacionales, en un contexto donde la seguridad jurídica es uno de los factores determinantes para atraer capital extranjero.
El gremio advirtió que esta decisión tendría “muy serias implicaciones” para el desarrollo del aparato productivo y la generación de empleo en el país, al considerar que los inversionistas evalúan la estabilidad institucional, jurídica y social antes de tomar decisiones de inversión.
La ANDI también enfatizó que el sistema internacional de arbitraje ha sido reconocido como un mecanismo técnico, eficiente y confiable para la resolución de disputas entre inversionistas y Estados, por lo que su eliminación sin alternativas claras podría aumentar la incertidumbre en el entorno económico.
En ese sentido, el gremio cuestionó que una decisión de esta magnitud no esté acompañada de mecanismos sustitutos en el corto plazo, lo que podría debilitar la posición de Colombia frente a otros países que compiten por atraer inversión extranjera.
Además, la organización señaló que el proceso debería estar respaldado por análisis técnicos y una discusión amplia con distintos sectores, advirtiendo que la falta de estos elementos podría afectar la confianza en la institucionalidad del país.
Por su parte, el Gobierno ha defendido la iniciativa al considerar que estos tribunales internacionales pueden interferir en decisiones de política pública y representar riesgos fiscales para el país, lo que mantiene abierto el debate sobre el equilibrio entre soberanía y confianza inversionista.
El pronunciamiento de la ANDI se suma a otras voces del sector empresarial que han expresado preocupación por las implicaciones de esta medida, en medio de un contexto económico donde la estabilidad y la competitividad son factores clave para el crecimiento y la atracción de inversión en Colombia.














