Ejército denuncia asonada en Mercaderes tras operativo contra laboratorio de coca

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Una asonada contra tropas del Ejército se registró este lunes 23 de marzo de 2026 en la vereda Campo Alegre, zona rural de Mercaderes, Cauca, después de un operativo militar en el que fue destruido un laboratorio para el procesamiento de pasta base de coca. El hecho ocurrió en medio de operaciones contra economías ilegales en el sur del departamento, una de las zonas más golpeadas por la presencia de grupos armados y el narcotráfico.

Según la versión oficial conocida hasta ahora, un grupo de personas atacó a los uniformados tras la intervención contra la infraestructura clandestina. La Fuerza Pública sostiene que quienes participaron habrían actuado bajo presión o instrumentalización de la estructura Carlos Patiño, una facción disidente de las antiguas Farc señalada de mantener control armado y económico en corredores estratégicos del Cauca.

Los reportes disponibles indican que la reacción se produjo inmediatamente después de la destrucción del laboratorio y obligó a los militares a replegarse hacia la vía Panamericana. Ese movimiento táctico se dio en un contexto de alta tensión territorial, marcado por antecedentes recientes de presión de estructuras armadas sobre comunidades y por el uso de civiles para obstaculizar operaciones estatales en esta región del suroccidente del país.

La asonada vuelve a poner el foco sobre Mercaderes y, en general, sobre el sur del Cauca, donde las autoridades han advertido una combinación de narcotráfico, control territorial y confrontación armada. En este caso, el laboratorio destruido representaba una pieza de la cadena de producción de drogas ilícitas, por lo que el episodio muestra el nivel de resistencia que enfrentan las operaciones militares cuando impactan fuentes de financiación de grupos ilegales.

Hasta el cierre de esta redacción no se había informado de manera pública un balance detallado de capturas o lesionados derivado de esta asonada. Lo confirmado hasta ahora es la ocurrencia del ataque contra las tropas, la destrucción previa del laboratorio de pasta base de coca y la hipótesis oficial de una acción promovida por redes ilegales con influencia en la zona.

El episodio se suma a una secuencia de hechos violentos recientes en el Cauca, departamento donde la acción del Estado sigue enfrentando fuertes resistencias en territorios disputados por economías ilícitas. La nueva asonada refuerza las alertas sobre la complejidad del control institucional en áreas rurales donde las estructuras criminales conservan capacidad de intimidación, movilización y presión sobre la población civil.

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