Saludo mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez: Pentecostés invita a vivir la fe y compartir los dones – 25 de Mayo de 2026

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En una nueva edición del saludo mañanero, Mons. Misael Vacca Ramírez, arzobispo de Villavicencio, inició la jornada con un ambiente de alabanza y oración en el marco de la fiesta de Pentecostés, recordando que cada amanecer es una oportunidad para agradecer a Dios por la vida, la salud y su presencia en medio del pueblo. El prelado destacó además la gran celebración vivida en Acacías, donde comunidades parroquiales se prepararon durante varios días y culminaron este tiempo de gracia con un multitudinario encuentro en el coliseo del colegio Luis Carlos Galán, en una experiencia marcada por la oración, la enseñanza y la acción del Espíritu Santo.

En esta ocasión, Mons. Misael estuvo acompañado por Miguel, integrante de Carisma y Misiones, quien llegó junto a un grupo de laicos provenientes de Los Ángeles, Estados Unidos, para acompañar la celebración de Pentecostés en la Arquidiócesis de Villavicencio. Durante su intervención, el misionero expresó su gratitud por la acogida recibida, destacó la belleza de la Iglesia local y el fervor de la comunidad, asegurando que para ellos fue una bendición compartir estos días de oración y formación. Además, dejó un mensaje de cercanía espiritual al comprometerse a seguir orando por Mons. Misael y por el pueblo de Acacías, resaltando la importancia de fortalecer la fe en comunidad y vivir el Espíritu Santo como una experiencia transformadora.

En su reflexión final, Mons. Misael Vacca recordó que los dones del Espíritu Santo no son para guardarlos, sino para ponerlos al servicio de los demás, invitando a los fieles a vivir su compromiso bautismal con fortaleza, sabiduría y espíritu misionero. El arzobispo insistió en que, así como los apóstoles salieron a anunciar el Evangelio después de recibir el Espíritu Santo, hoy cada cristiano está llamado a ser testigo de la fe en su vida cotidiana, confiando siempre en la protección de la Virgen María y en la gracia de Dios que acompaña la misión de la Iglesia.

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