La tensión al interior del partido Centro Democrático ha alcanzado un nuevo punto crítico este 27 de enero de 2026. Gabriel Vallejo, director de la colectividad, respondió tajantemente a la misiva enviada por José Félix Lafaurie y la senadora María Fernanda Cabal, en la que denunciaban supuestas anomalías en el proceso de selección de la candidatura presidencial. Vallejo desestimó las acusaciones asegurando que «no hay irregularidades» y defendió la transparencia del mecanismo que dio como ganadora a Paloma Valencia.
La controversia se desató tras conocerse una carta en la que la pareja Lafaurie-Cabal cuestionaba la legitimidad de las encuestas internas. En el documento, señalaban que los resultados habrían sido «adulterados» y sugerían la existencia de una manipulación coordinada por figuras influyentes del partido como Nubia Stella Martínez y José Obdulio Gaviria. Según los denunciantes, la información oficial de los colegios electorales en regiones como La Guajira y el Valle del Cauca no coincidía con sus propios registros, lo que motivó su solicitud de una escisión partidista para buscar una «salida digna» y conformar una nueva fuerza política.
Ante estos graves señalamientos, Gabriel Vallejo se sustentó en un informe técnico que, según él, avala la integridad del proceso. El director explicó que se realizó una auditoría exhaustiva sobre la lista de 4.818 miembros del colegio electoral, contactando a cada uno para verificar su autenticidad. Aunque admitió que inicialmente se detectaron inconsistencias en nombres y contactos, afirmó que estas fueron subsanadas oportunamente con los equipos de campaña regionales, garantizando que no hubo alteraciones ni manipulaciones en la aplicación final de la encuesta.
La respuesta de la dirección nacional busca blindar la candidatura de Paloma Valencia, quien fue proclamada oficialmente como la aspirante del uribismo para las elecciones de 2026. Sin embargo, la insistencia de Cabal y Lafaurie en abandonar las filas del partido plantea un escenario de división que podría fracturar el voto de la derecha. Vallejo reiteró que la gestión de la información fue segura y que el partido cuenta con el respaldo probatorio para desmentir cualquier acusación de fraude, cerrando —por ahora— la puerta a los reclamos sobre la legitimidad de los resultados.

















