El exlíder de la captadora ilegal D.M.G. Grupo Holding S.A. David Murcia Guzmán presentó este miércoles una denuncia disciplinaria contra Abelardo de la Espriella, abogado y candidato presidencial para las elecciones de 2026, por presuntas faltas graves a los deberes profesionales y no devolución de honorarios por 5.000 millones de pesos.
La queja fue radicada ante la Comisión Seccional de Disciplina Judicial de Bogotá, según confirmó la abogada Sondra Macollins, representante legal de Murcia Guzmán y quien también aspira a la presidencia. En el documento, Murcia alega que De la Espriella habría incurrido en faltas éticas, de lealtad, diligencia y confianza, y que nunca devolvió los recursos que le entregó como honorarios profesionales pese a haber abandonado su defensa sin justificación clara.
Los 5.000 millones de pesos, entregados en efectivo en su momento, corresponderían a pagos anticipados por servicios de defensa jurídica en el caso penal que enfrentaba Murcia por captación masiva de dinero y lavado de activos a través de DMG, compañía que estafó a miles de colombianos a finales de la década de 2000.
La denuncia también cuestiona que De la Espriella no haya dejado constancia de supuestas irregularidades relacionadas con la captación y detención de Murcia, incluyendo diferencias entre el lugar y la fecha oficiales de su arresto, aspectos que, según la acusación, podrían haber sido relevantes para su defensa.
Además, la queja contempla argumentos sobre una ruptura de la confidencialidad profesional, al señalar que el abogado habría hecho declaraciones públicas que afectaron la situación jurídica y reputación de Murcia Guzmán mientras se desempeñaba como su defensor.
Abelardo de la Espriella, reconocido por su trayectoria en derecho penal y su incursión reciente en la política como precandidato presidencial, ha negado las acusaciones, calificándolas de infundadas y carentes de sustento jurídico. Su defensa sostiene que todos los honorarios fueron cobrados de acuerdo con los términos pactados y que las imputaciones forman parte de una estrategia mediática.
La investigación disciplinaria ahora queda en manos de la Comisión de Disciplina Judicial, que deberá determinar si existen méritos para abrir un proceso formal por violación de los deberes éticos de la profesión.
















