La muerte del joven colombiano Brayan Rayo Garzón en un centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha generado conmoción y reacciones internacionales luego de conocerse nuevos detalles sobre las condiciones en las que permanecía recluido en Missouri y las solicitudes de ayuda que habría realizado antes de morir.
Brayan Rayo Garzón, de 27 años, se encontraba detenido en el condado de Phelps, en el estado de Missouri, tras ser retenido por autoridades migratorias estadounidenses. De acuerdo con reportes divulgados por medios internacionales y documentos oficiales, el joven fue aislado después de dar positivo para Covid-19 y permaneció varios días sin contacto con su familia.
Las investigaciones periodísticas revelaron que el colombiano había solicitado atención psicológica y pidió insistentemente autorización para comunicarse con su madre. Incluso escribió mensajes dirigidos a los guardias del centro de detención en los que manifestaba preocupación por el estado emocional de su familia y suplicaba una llamada telefónica.
Según información conocida por la agencia Associated Press y replicada por distintos medios internacionales, Brayan Rayo fue encontrado inconsciente en su celda el 8 de abril de 2025 y posteriormente fue declarado con muerte cerebral en un hospital de St. Louis, Missouri. Las autoridades estadounidenses indicaron que el joven se quitó la vida mientras permanecía bajo custodia migratoria.
Los reportes médicos conocidos hasta ahora indican que el joven colombiano había presentado síntomas físicos y emocionales durante los días previos a su muerte. Entre ellos figuraban ansiedad, dolores musculares, dificultad respiratoria y episodios relacionados con depresión y aislamiento prolongado. Además, una valoración de salud mental fue aplazada en varias oportunidades debido a restricciones médicas y problemas de disponibilidad del personal.
La difusión de videos y documentos relacionados con el caso provocó fuertes críticas sobre las condiciones de detención en los centros del ICE. Organizaciones defensoras de derechos humanos y expertos en salud mental han advertido sobre el incremento de suicidios y fallecimientos bajo custodia migratoria en Estados Unidos durante el último año.
El presidente Gustavo Petro reaccionó públicamente al caso y ordenó a la Cancillería colombiana presentar una nota de protesta ante el Gobierno de Estados Unidos. El mandatario cuestionó la política migratoria estadounidense y aseguró que las condiciones de aislamiento y falta de atención psicológica habrían agravado el estado emocional del joven colombiano.
La muerte de Brayan Rayo Garzón ocurre en medio de crecientes cuestionamientos internacionales contra el sistema de detención migratoria estadounidense. Investigaciones recientes señalan que al menos diez detenidos han muerto por suicidio bajo custodia del ICE desde enero de 2025, una cifra que especialistas consideran alarmante y sin precedentes recientes dentro de la agencia migratoria.
Mientras continúan las investigaciones sobre el caso, familiares y organizaciones de apoyo a migrantes han pedido esclarecer las condiciones en las que permanecía recluido el joven colombiano y establecer posibles responsabilidades institucionales relacionadas con la atención médica y psicológica brindada durante su detención.













