El Saludo Mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez nos invita a iniciar la jornada dando gracias a Dios por el descanso recibido y por la oportunidad de vivir un nuevo día con optimismo, fe y alegría. Desde la parroquia La Santísima Trinidad de Almeida, el arzobispo de Villavicencio recuerda la importancia de reconocer en lo cotidiano la presencia de Dios, que renueva nuestras fuerzas y nos impulsa a caminar con esperanza en medio de los desafíos diarios.
En esta ocasión, lo acompaña el padre Hernando Ruiz, sacerdote de la diócesis de Garagoa, quien ha servido en esta parroquia en dos momentos de su vida pastoral. Con un mensaje cargado de cercanía y gratitud, el padre destaca el profundo cariño que siente por la comunidad, resaltando su espíritu emprendedor y su fe viva. Además, evoca con emoción a quienes ya han partido, pero dejaron huella en la vida parroquial, recordando que la Iglesia se construye también desde la memoria agradecida y el testimonio de quienes han sembrado esperanza.
La reflexión del día se centra en valorar nuestras raíces espirituales y en seguir fortaleciendo comunidades con el corazón puesto en Dios. Mons. Vacca también resalta la riqueza histórica de esta parroquia, cuna de importantes figuras eclesiales, como signo de que la fe bien vivida da frutos en el tiempo. Finalmente, anima a pedir por nuevas vocaciones y pone a todos bajo la protección de la Virgen María, recordando que cada día es una oportunidad para vivir con sentido, fe y compromiso cristiano.














