El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció que interpondrá una demanda penal contra su homólogo de Ecuador, Daniel Noboa, por presunta calumnia, en medio de un creciente cruce de acusaciones que ha elevado la tensión diplomática entre ambos países.
La decisión fue comunicada por el mandatario colombiano a través de un mensaje público, en el que aseguró que las declaraciones de Noboa sobre supuestos vínculos con estructuras criminales carecen de fundamento. Petro afirmó que emprenderá acciones legales tras considerar que dichas acusaciones afectan su honra y generan un impacto político en el escenario nacional e internacional.
El origen de la controversia se remonta a señalamientos del presidente ecuatoriano, quien sugirió que durante una visita de Petro a la ciudad de Manta, en mayo de 2025, el mandatario colombiano habría estado en un lugar relacionado directa o indirectamente con personas vinculadas al narcotráfico.
En respuesta, Petro negó de manera categórica cualquier relación con estructuras criminales y aseguró que su presencia en Ecuador obedeció exclusivamente a la asistencia a la posesión presidencial. Además, sostuvo que durante su estadía contó con acompañamiento de seguridad tanto del Ejército ecuatoriano, por orden del propio Noboa, como de su esquema de protección colombiano.
El jefe de Estado también defendió las condiciones de su permanencia en Manta, señalando que existen testigos y registros que respaldan su versión, y rechazó las insinuaciones sobre supuestos encuentros o actividades irregulares. En su pronunciamiento, cuestionó que se intente generar sospechas sobre su visita y denunció presiones políticas en su contra.
El enfrentamiento entre ambos mandatarios se da en un contexto de deterioro de las relaciones bilaterales, marcado por diferencias en temas comerciales, seguridad y política regional. En los últimos meses, Colombia y Ecuador han protagonizado tensiones por medidas arancelarias y por enfoques distintos frente al narcotráfico y la situación de orden público en la región.
Además, Petro reiteró su postura frente al caso del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, a quien considera un preso político, y expresó preocupación por sus condiciones de reclusión. Este punto ha sido uno de los factores que ha profundizado las diferencias entre ambos gobiernos.














