Una controversia nacional rodea al creador de contenido Yeferson Cossio tras conocerse detalles de una broma realizada en un vuelo internacional de Avianca, hecho que derivó en sanciones por parte de la aerolínea y posibles acciones legales en su contra.
De acuerdo con la información revelada, el incidente ocurrió el 11 de marzo de 2026 durante el vuelo AV46 que cubría la ruta entre Bogotá y Madrid. Según reportes, el influencer habría activado un artefacto que generaba un fuerte olor químico dentro de la cabina, lo que provocó incomodidad entre los pasajeros y obligó a la tripulación a intervenir.
El objetivo de la acción habría sido grabar las reacciones de los viajeros para contenido en redes sociales, práctica común en el estilo del creador digital, pero que en este caso fue calificada por la aerolínea como un comportamiento disruptivo que comprometió la seguridad y la experiencia a bordo.
Tras lo ocurrido, Avianca decidió cancelar el trayecto de regreso del pasajero y dar por terminado su contrato de transporte, además de anunciar que emprenderá acciones legales por lo sucedido. La compañía argumentó que este tipo de conductas vulnera las normas de seguridad aérea, especialmente en un entorno cerrado donde cualquier sustancia desconocida puede generar alertas sanitarias o de riesgo.
El caso ha generado mayor controversia debido a que, aunque la aerolínea no mencionó oficialmente el nombre del implicado, en redes sociales y medios se ha vinculado directamente a Cossio. El influencer, por su parte, reaccionó públicamente asegurando que las versiones difundidas son “chismes” y anunció posibles acciones legales contra quienes lo señalan sin pruebas.
Expertos en aviación han señalado que este tipo de conductas pueden considerarse graves, ya que cualquier situación inusual dentro de un avión puede activar protocolos de emergencia, especialmente en vuelos transatlánticos donde las opciones de aterrizaje inmediato son limitadas.
El episodio reabre el debate sobre los límites del contenido digital y el comportamiento de influencers en espacios públicos regulados, en particular en entornos críticos como el transporte aéreo, donde las normas de seguridad son estrictas y de obligatorio cumplimiento.














