Iván Cepeda descartó que una eventual convocatoria a una asamblea constituyente sea una decisión inmediata en caso de llegar a la Presidencia de Colombia y planteó, en cambio, un acuerdo nacional como punto de partida para discutir las reformas estructurales del país. La definición del senador y precandidato fue divulgada este 22 de marzo de 2026 por Pulzo, que citó una entrevista concedida al periodista Daniel Coronell en medio del creciente debate electoral rumbo a 2026.
Según esa publicación, Cepeda respondió de forma directa que “no” considera necesaria una constituyente “en este momento”, aunque dejó abierta esa posibilidad como resultado de un consenso político y social posterior. El dirigente explicó que, a su juicio, el país debe concentrarse primero en discutir los problemas de fondo y en construir acuerdos entre distintos sectores antes de abrir una controversia jurídica sobre un eventual cambio constitucional.
La postura busca marcar distancia frente a una de las discusiones que más polarización genera en la opinión pública colombiana. De acuerdo con Pulzo, el senador sostuvo que la prioridad no debe ser el mecanismo legal en sí mismo, sino la definición de un rumbo compartido sobre asuntos estratégicos, entre ellos la corrupción, la transición energética, el narcotráfico y la transformación de los territorios.
En esa línea, Cepeda planteó que cualquier discusión sobre una constituyente tendría que llegar después de una concertación amplia entre actores políticos, económicos y sociales. Según el medio citado, el congresista afirmó que solo respaldaría ese camino si de ese diálogo surge un consenso, o al menos un acuerdo mínimo, de que esa sería la herramienta adecuada para implementar las reformas que el país considere necesarias.
La declaración cobra relevancia porque la idea de una asamblea constituyente ha sido uno de los temas más sensibles dentro del debate político reciente, especialmente en sectores que ven con recelo una eventual reforma profunda del orden institucional. En ese contexto, el mensaje de Cepeda apunta a presentar una hoja de ruta basada en la concertación y no en una convocatoria unilateral, en momentos en que su nombre gana visibilidad dentro del bloque de izquierda de cara a las presidenciales. Esta lectura sobre el impacto político de sus declaraciones es una inferencia periodística sustentada en el contexto electoral descrito por Pulzo.
Pulzo también señaló que el senador insistió en que los problemas estructurales del país requieren políticas sociales más ambiciosas y mejor implementadas. Desde esa perspectiva, su planteamiento sugiere que la discusión constitucional no debería desplazar debates urgentes sobre gobernabilidad, reforma social y lucha contra fenómenos persistentes como la corrupción y el narcotráfico.
Hasta el cierre de esta redacción, la información disponible muestra que Cepeda no propone una constituyente como primer acto de gobierno, sino como una posibilidad condicionada a un acuerdo nacional previo. Esa precisión introduce un matiz relevante en una discusión que ha ocupado parte del debate preelectoral y redefine, al menos por ahora, la posición pública del senador frente a uno de los temas de mayor sensibilidad política en Colombia.














