El expresidente Álvaro Uribe Vélez respondió con dureza a las recientes declaraciones del candidato presidencial Iván Cepeda Castro sobre el paramilitarismo en Antioquia, intensificando la confrontación política en medio de la campaña electoral de 2026.
A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, Uribe calificó a Cepeda como un “bandido camuflado de Derechos Humanos”, en reacción a los señalamientos del aspirante del Pacto Histórico, quien ha insistido en que existen vínculos históricos entre sectores políticos de la región y estructuras del narcotráfico y el paramilitarismo.
En su pronunciamiento, el exmandatario también acusó a Cepeda de supuestamente favorecer a grupos armados ilegales, señalándolo como un “patrocinador de la impunidad” y relacionándolo con la fuga de antiguos jefes guerrilleros como Iván Márquez y Jesús Santrich. Además, hizo un llamado a los ciudadanos para no respaldar su candidatura, argumentando que estaría impulsada por intereses criminales.
Las declaraciones de Uribe se producen horas después de que Cepeda reiterara en Medellín que no se retractará de sus afirmaciones sobre Antioquia, defendiendo que sus planteamientos se basan en hechos históricos documentados y forman parte del debate político.
El cruce de señalamientos ha generado reacciones en distintos sectores políticos. Desde el partido Centro Democrático respaldaron la postura de Uribe y cuestionaron el discurso de Cepeda, al considerar que incurre en acusaciones sin sustento. Por su parte, desde el Pacto Histórico defendieron la intervención del candidato y destacaron su propuesta de promover un diálogo nacional para enfrentar problemáticas estructurales como la corrupción, la pobreza y la crisis del sistema de salud.
Este nuevo episodio se suma a una serie de enfrentamientos entre ambos dirigentes, cuya rivalidad política y judicial se remonta a más de una década, especialmente en torno a investigaciones sobre presuntos vínculos con el paramilitarismo en Colombia. El tema ha sido recurrente en el debate público y continúa marcando la agenda electoral.
La controversia ocurre en un momento clave de la campaña presidencial, en el que el discurso sobre memoria histórica, conflicto armado y responsabilidad política se ha convertido en uno de los ejes centrales de confrontación entre sectores de izquierda y derecha. La escalada verbal entre Uribe y Cepeda refleja el alto nivel de polarización que caracteriza el actual escenario político colombiano.














