El senador Juan Felipe Lemos lanzó en las últimas horas una fuerte advertencia sobre la crítica situación de movilidad que enfrenta el Suroeste antioqueño, señalando directamente a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y a la concesionaria Covipacífico por la imposición de medidas que, según el congresista, carecen de concertación social. A través de un pronunciamiento público, el legislador denunció que las recientes determinaciones sobre el corredor vial se han tomado sin establecer diálogos efectivos con las comunidades, lo que amenaza con profundizar el aislamiento de la subregión.
El punto central de la controversia radica en el anuncio de un cierre prolongado en el sector conocido como Las Areneras, una medida que, sumada al reciente incremento en las tarifas de los peajes, ha generado un ambiente de insostenibilidad para los habitantes de la zona. Lemos calificó estas acciones como un «golpe directo» a la economía regional, advirtiendo que las restricciones afectan desproporcionadamente a miles de familias que dependen de este eje vial para actividades fundamentales como trabajar, asistir a instituciones educativas y acceder a servicios de salud de mayor complejidad.
Ante este panorama, el senador propuso alternativas operativas inmediatas para evitar el colapso económico del territorio. Su solicitud principal insta a las entidades encargadas a ejecutar las obras de infraestructura en horario nocturno, una estrategia que permitiría avanzar en el cronograma técnico sin paralizar el flujo vehicular diurno ni empobrecer a los municipios afectados. Según el congresista, no se trata de frenar el progreso, sino de exigir «decisiones responsables y humanas» que no desconozcan la realidad social de quienes transitan la vía a diario.
Adicionalmente, el parlamentario se unió al clamor de los alcaldes locales y líderes empresariales para exigir la implementación urgente de una tarifa de peaje diferencial. Esta medida busca aliviar la carga financiera que recae sobre los residentes del Suroeste, quienes han visto encarecidos sus costos de vida y transporte. Lemos concluyó su intervención reiterando que el desarrollo de la infraestructura nacional no puede construirse a espaldas de los territorios, ni a costa del bienestar de las comunidades que los habitan.
















