Saludo Mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez inicia con una invitación profunda a dar gracias a Dios por el don de la vida y por su infinita misericordia, que se renueva cada día. En su mensaje, el arzobispo de Villavicencio recuerda que la oración no es solo una práctica espiritual, sino un encuentro constante con Dios que fortalece el alma y orienta el corazón. En medio de la cotidianidad, insiste en la importancia de reconocer todo lo que el Señor pone a disposición de sus hijos, invitando a vivir con gratitud y conciencia de su amor permanente.
En esta ocasión, Mons. Vacca está acompañado por el padre Juan Carlos, quien extiende una invitación especial a toda la comunidad a participar en la vigilia de reparación sacerdotal, que se realizará el 20 de marzo en la parroquia del Espíritu Santo. Esta jornada de oración, que se vivirá durante toda la noche, estará marcada por la Eucaristía, la adoración y la alabanza, como un signo de comunión y apoyo espiritual a los sacerdotes y religiosos. El mensaje central que deja este acompañamiento es claro: la Iglesia necesita orar unida por quienes han entregado su vida al servicio de Dios, especialmente en momentos de dificultad.
Finalmente, el mensaje se convierte en una reflexión profunda sobre el poder de la oración hecha con humildad, confianza y sencillez. Mons. Vacca recuerda que orar es también creer firmemente que Dios escucha y actúa, y que la oración tiene la capacidad de transformar realidades, sostener vocaciones y renovar la esperanza. Con gratitud hacia los sacerdotes por su labor diaria, el arzobispo invita a todos los fieles a unirse espiritualmente a esta vigilia y a encomendar sus vidas al amparo de la Virgen María, concluyendo con una bendición que acompaña el inicio del día.














