En este inicio del tiempo de Cuaresma, Mons. Misael Vacca Ramírez, arzobispo de Villavicencio, dirigió su saludo mañanero invitando a los fieles a comenzar el día dando gracias a Dios y disponiendo el corazón para este nuevo tiempo litúrgico que inicia con el Miércoles de Ceniza. Recordó que el color morado marca estos 40 días de preparación hacia la Pascua y que el signo de la ceniza en la frente nos recuerda nuestra fragilidad humana, pero también la grandeza de ser hijos de Dios llamados a la conversión.
En esta ocasión lo acompañó Mons. Jesús Alberto Torres, obispo de la Diócesis de San José del Guaviare, quien recientemente recibió la ordenación episcopal y tomó posesión de su diócesis. Ambos pastores animaron a vivir la Cuaresma como un tiempo de gracia y bendición, recordando que son 40 días que evocan el paso de Jesús por el desierto antes de iniciar su ministerio público. Subrayaron que esta preparación nos conduce al acontecimiento central de la fe: la Pascua de Resurrección.
El mensaje destacó tres pilares fundamentales para vivir este tiempo: la oración, el ayuno y la limosna. Se invitó a intensificar la participación en la Eucaristía, la confesión y el rezo del rosario; a asumir el ayuno como reconocimiento de nuestra dependencia de Dios; y a practicar la caridad con los más necesitados. Finalmente, encomendaron este camino a la Santísima Virgen María y concluyeron impartiendo la bendición, deseando a todos un santo y fructífero inicio de la Cuaresma.

















