Saludo Mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez en este 24 de marzo nos invita a comenzar el día con gratitud, reconociendo la bondad de Dios que nos concede el descanso y la oportunidad de iniciar una nueva jornada con paz, alegría y disposición para el servicio. En su mensaje, el arzobispo resalta la importancia de recuperar fuerzas no solo en lo físico, sino también en lo espiritual, recordando que el verdadero sentido de nuestra vida está en servir a los demás, siguiendo el ejemplo de Jesucristo, quien entregó su vida por amor.
En esta reflexión, Mons. Misael Vacca está acompañado por Mons. Julio Hernando García, obispo de la diócesis de Garagoa, quien profundiza en el camino cuaresmal proponiendo dos actitudes fundamentales: escuchar y ayunar. Escuchar a Dios como un llamado constante a la conversión, a la obediencia y a transformar la vida a la luz de su Palabra; pero también escuchar al hermano, especialmente en una sociedad marcada por la indiferencia, donde urge volver a abrir el corazón para acoger, comprender y acompañar al otro.
Finalmente, el mensaje se extiende a escuchar también la creación, esa “casa común” que hoy clama por cuidado ante las heridas causadas por la guerra y el deterioro ambiental. A esto se suma el ayuno, entendido no solo como una práctica externa, sino como un acto profundo de conversión que nos une a Cristo y nos dispone a vivir con mayor coherencia este tiempo de gracia. La invitación es clara: avanzar en la Cuaresma con un corazón dispuesto, acompañando a Jesús en su camino hacia la Pascua, bajo la protección de la Virgen María y con la bendición de Dios que nos fortalece cada día.














