El presbítero Julián David Maldonado Montoya enfrenta un proceso disciplinario dentro de la Prelatura Apostólica Verbum Domini, una confesión religiosa independiente no en comunión con la Iglesia Católica Romana, tras un altercado ocurrido el pasado domingo 15 de febrero en el Santuario Madre Santificadora del Alto de la Virgen, informó la comunidad religiosa que lo investiga.
Según versiones oficiales y grabaciones difundidas en redes sociales, el sacerdote llegó al sector rural de Guarne junto a un grupo de feligreses y al intentar oficiar la Eucaristía fue impedido por religiosas que custodians ese santuario, bajo el argumento de que no contaba con autorización para celebrar sacramentos en ese espacio privado.
En los videos que circulan en plataformas digitales, Maldonado Montoya reclama su derecho a la libertad de culto y a que sus documentos ministeriales estén “en regla”, mientras acusa a las religiosas de no permitirle realizar la ceremonia. Un uniformado de la Policía presente en el lugar le explicó que se trataba de un terreno privado, por lo que no podía celebrar allí sin el permiso correspondiente.
La respuesta de los superiores de la Prelatura Apostólica Verbum Domini, comunidad a la que pertenece el sacerdote, fue abrir una investigación interna que podría derivar en una sanción que va desde una corrección pública hasta la expulsión definitiva de Maldonado Montoya. Esta evaluación se realiza bajo los estatutos de la comunidad religiosa aprobados por el Ministerio del Interior.
La prelatura también emitió un comunicado en el que ofreció disculpas públicas por lo ocurrido y aclaró que sus sacerdotes deben presentarse claramente como miembros de una Iglesia Católica Independiente, y no celebrar sacramentos en lugares ajenos sin los permisos correspondientes, aun cuando se trate de espacios religiosos abiertos.
Integrantes de la comunidad señalaron además que pudo existir confusión respecto a los límites del predio, ya que no hay demarcaciones visibles que indiquen con claridad dónde inicia y termina el terreno privado del santuario, lo que habría generado interpretaciones equivocadas sobre el área donde el sacerdote pretendía oficiar la misa.
Tras el incidente, Maldonado Montoya publicó en sus redes sociales varios videos en los que expresó sentirse vulnerado en sus derechos y afirmó que la situación se produjo luego de una peregrinación. En las grabaciones, difundidas por él mismo tras el altercado, sostiene que actuó de buena fe al considerar que el lugar donde pretendía celebrar la eucaristía era público.
Según sus allegados, luego de abandonar el Alto de la Virgen el sacerdote llevó a cabo una misa en una finca cercana, acompañado por cerca de 20 feligreses que lo respaldaron.
El caso ha generado debate en redes sociales en torno a la libertad religiosa, la autonomía de los espacios privados y las diferencias entre comunidades católicas en Colombia, con opiniones divididas entre quienes respaldan el reclamo del sacerdote y quienes consideran que la celebración religiosa sin autorización puede vulnerar normas establecidas para el uso de lugares sagrados.
La Prelatura Apostólica Verbum Domini continuará evaluando el proceso disciplinario de Maldonado Montoya para definir si procede alguna sanción formal de acuerdo con sus normas internas y la legislación vigente en el país.

















