Restos de San Francisco de Asís, expuestos al público por primera vez en 800 años

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Los restos mortales de San Francisco de Asís fueron expuestos al público por primera vez en casi 800 años, en un acontecimiento inédito que congrega a fieles y visitantes en la Basílica de San Francisco de Asís, ubicada en la región de Umbría, Italia. La muestra, que se realiza con motivo del octogésimo aniversario de su muerte, permanecerá abierta hasta el 22 de marzo de 2026, permitiendo la veneración directa de uno de los santos más emblemáticos del cristianismo.

La exposición se lleva a cabo en la cripta de la basílica, frente al altar de la iglesia inferior, donde los restos del santo —que falleció el 3 de octubre de 1226— reposan en una urna de vidrio diseñada específicamente para proteger las reliquias y hacer posible su observación. La vitrina está equipada con sistemas de seguridad reforzada, incluida protección antibalas, para garantizar la conservación y seguridad de los huesos durante el mes de exhibición.

La muestra ha generado una alta demanda internacional de visitas. Según informes oficiales y datos de asistencia, casi 400.000 personas se registraron previamente para ingresar a la basílica y venerar los restos de San Francisco de Asís, con afluencias diarias que superan ampliamente la asistencia habitual de la iglesia en esta época del año. Se estima que entre semana pueden participar miles de visitantes, mientras que los fines de semana la cifra podría acercarse a los veinte mil creyentes y turistas diarios.

Históricamente, los huesos del santo permanecieron ocultos durante siglos tras su fallecimiento y fueron redescubiertos en 1818. La exposición pública actual representa un hecho sin precedentes, ya que antes solo se realizaron breves exhibiciones limitadas, la más reciente de ellas en 1978 y por un día ante un público reducido. Esta ocasión marca la primera vez en la historia que los restos son accesibles de forma prolongada para la veneración popular.

El evento ha sido acompañado por rituales religiosos que incluyen procesiones y celebraciones litúrgicas, con la participación de líderes de la Iglesia y la comunidad franciscana. La exhibición se enmarca en un programa conmemorativo más amplio que busca recordar la vida, obra y legado espiritual de San Francisco de Asís, reconocido por renunciar a su riqueza para dedicarse al servicio de los pobres y a la promoción de valores como la paz y la humildad.

La exposición no solo tiene un impacto espiritual, sino también cultural y turístico, atrayendo a fieles de diversos países y fortaleciendo el papel de Asís como uno de los principales destinos de peregrinación del cristianismo. Además de la veneración de los restos, las autoridades eclesiásticas han reforzado las medidas de seguridad y logística para atender el flujo masivo de visitantes y proteger el patrimonio histórico y religioso involucrado.

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