El secretario general de la Cámara de Representantes, Jaime Luis Lacouture, adelanta gestiones para su reelección en el cargo, en medio de cuestionamientos derivados de recientes polémicas que han rodeado su nombre y su entorno cercano.
La aspiración del funcionario se produce en un contexto político complejo, luego de que su esquema de seguridad fuera vinculado a un escándalo durante las elecciones legislativas de 2026. Uno de sus escoltas fue capturado en La Guajira transportando cerca de 145 millones de pesos en efectivo junto con material de campaña política, lo que desató sospechas sobre presuntos delitos electorales.
Aunque Lacouture negó cualquier relación con los hechos y aseguró no tener conocimiento del dinero ni de la actividad del escolta, el caso generó un fuerte debate público sobre la transparencia en el ejercicio de su cargo. Posteriormente, un juez declaró ilegal la captura del integrante de su esquema de seguridad y ordenó su liberación, lo que no frenó las críticas políticas.
A pesar de la controversia, el proceso para su posible reelección ha avanzado dentro del Congreso. Versiones desde el Legislativo señalan que el trámite se estaría adelantando con rapidez, lo que ha despertado cuestionamientos sobre la transparencia del procedimiento y la falta de mayor deliberación entre los congresistas.
El cargo de secretario general de la Cámara es considerado estratégico, ya que implica funciones clave en la organización legislativa, manejo administrativo y certificación de actos del Congreso. Lacouture ocupa esta posición desde 2022, tras haber sido magistrado del Consejo Nacional Electoral, y ya había sido reelegido anteriormente.
Además del episodio reciente, su trayectoria ha estado marcada por otros señalamientos relacionados con presuntas irregularidades en distintos cargos públicos, lo que ha alimentado el debate sobre su continuidad en una de las posiciones más influyentes del Legislativo.
En este escenario, la eventual reelección de Lacouture se perfila como un tema de alto interés político, en medio de tensiones por la legitimidad institucional, la transparencia electoral y el manejo de cargos clave dentro del Congreso de la República.














