El Gobierno nacional confirmó un nuevo incremento en el precio de la gasolina en Colombia a partir del 1 de mayo de 2026, con un ajuste de 400 pesos por galón en todo el país, en medio de presiones internacionales y fiscales que siguen impactando el costo de los combustibles.
El anuncio fue realizado por el Ministerio de Hacienda, que explicó que el aumento responde tanto a la coyuntura del mercado energético global como a la necesidad de aliviar el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), mecanismo que ha sostenido subsidios durante los últimos años.
Con este ajuste, el precio promedio de la gasolina en las principales ciudades del país se ubicará por encima de los 16.000 pesos por galón, consolidando una tendencia alcista que ha marcado el comportamiento del combustible en los últimos meses.
El ministro de Hacienda señaló que la decisión también está influenciada por factores externos, como el aumento en los precios internacionales del petróleo, impulsado por tensiones geopolíticas recientes. Este contexto ha obligado al Gobierno a revisar los ajustes que venía aplicando en el precio del combustible.
Además, el incremento busca reducir la presión fiscal generada por los subsidios a los combustibles, que han representado una carga significativa para las finanzas públicas. Las autoridades han reiterado que estos ajustes son necesarios para equilibrar el sistema y evitar mayores impactos en la economía nacional.
El aumento de la gasolina tiene implicaciones directas sobre el costo de vida, ya que incide en el precio del transporte y, en consecuencia, en el valor de bienes y servicios. Analistas han advertido que estos incrementos pueden seguir presionando la inflación en el país durante los próximos meses.
Aunque el Gobierno no ha detallado completamente el impacto en el precio del diésel (ACPM), sí indicó que se están evaluando posibles ajustes adicionales, lo que mantiene la expectativa en distintos sectores económicos, especialmente el transporte de carga.
Este nuevo incremento se suma a una serie de ajustes graduales implementados desde 2022, en un esfuerzo por reducir el déficit acumulado en el sistema de subsidios a los combustibles y acercar los precios internos a los niveles internacionales.
El comportamiento del precio de la gasolina continuará dependiendo de variables externas como el valor del crudo y la tasa de cambio, así como de las decisiones de política económica que adopte el Gobierno en los próximos meses.














