En un operativo de control electoral, las autoridades colombianas capturaron este martes a un escolta de la Unidad Nacional de Protección (UNP) asignado al esquema de seguridad del secretario general de la Cámara de Representantes, Jaime Luis Lacouture, tras ser sorprendido con una suma elevada de dinero y material político en el departamento de La Guajira.
El detenido fue identificado como Luis Alfredo Acuña Vega, funcionario activo de la UNP, quien transitaba en una camioneta Toyota Corolla por el municipio de Hatonuevo cuando fue interceptado por la Policía Nacional. En el vehículo encontraron 145 millones de pesos colombianos en efectivo distribuidos en siete sobres, junto con propaganda del candidato al Senado Daniel Restrepo, del Partido Conservador, según fuentes periodísticas.
La intervención se produjo en el marco de operaciones especiales diseñadas para prevenir delitos electorales, especialmente la presunta compra de votos, en los días previos a las elecciones legislativas programadas para el 8 de marzo de 2026. El director de la UNP, Augusto Rodríguez, confirmó la captura y aclaró que la camioneta no pertenece al parque automotor oficial de la entidad, aunque Acuña Vega figura en la nómina institucional.
Según la investigación preliminar, los billetes incautados estaban acompañados de propaganda que presuntamente favorecía la campaña del candidato Daniel Restrepo, lo que ha llevado a las autoridades a vincular este hallazgo con posibles redes de financiación irregular de campañas políticas. Las investigaciones también analizan si los recursos tenían origen en fondos públicos o en fuentes no justificadas.
En el mismo operativo fue capturada una segunda persona, acompañante del escolta, quien también enfrenta investigaciones por participación en delitos contra los mecanismos de participación democrática. Ambos quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación, que en las próximas horas definirá la imputación de cargos por delitos electorales ante un juez de control de garantías.
La captura de Acuña Vega se da en un contexto de alta tensión política y operativos intensificados para garantizar la integridad del proceso electoral en Colombia, donde organismos estatales han incrementado las labores de vigilancia para neutralizar prácticas ilícitas que puedan distorsionar los comicios.
Este hecho también ha generado atención sobre los mecanismos de control sobre funcionarios de seguridad asignados a altos cargos públicos, y plantea cuestionamientos sobre la vinculación de personal institucional en acciones electorales irregulares, justo en una semana crucial para el desarrollo de las votaciones legislativas.
Las autoridades continúan con las indagaciones para establecer responsabilidades penales y esclarecer el alcance de la red detrás de la presunta compra de votos en el Caribe colombiano.


















