Entre lágrimas, gerente de hospital en Antioquia clama ayuda: 460 empleados sin sueldo por deudas de EPS

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Una escena desgarradora que refleja la profundidad de la crisis en el sistema de salud colombiano se vivió en las últimas horas en Antioquia. Luis Fernando Arroyave Soto, gerente del Hospital San Rafael de Itagüí, no pudo contener el llanto ante la opinión pública al relatar la impotencia que siente por no haber podido pagar los salarios de más de 460 funcionarios en los últimos cuatro meses, consecuencia directa del impago multimillonario de las Entidades Promotoras de Salud (EPS).

El directivo expuso el drama humano que se vive tras las puertas del centro médico, describiendo un diciembre «muy duro» en el que sus colaboradores llegaban a su oficina llorando por la falta de recursos para cubrir necesidades básicas. Según su testimonio, el personal médico y administrativo ha tenido que enfrentar situaciones de hambre extrema, al punto de que se han registrado desmayos de funcionarios durante sus turnos laborales por falta de alimentación, quienes, a pesar de no recibir su sueldo, continúan asistiendo a trabajar por compromiso con los pacientes.

La asfixia financiera de la institución tiene nombre propio en los libros contables. Arroyave denunció que la cartera total que adeudan las aseguradoras al hospital supera los 22.000 millones de pesos. El caso más crítico es el de la Nueva EPS, entidad que debe aproximadamente 8.750 millones de pesos y que, según el gerente, no realiza pagos significativos ni conciliaciones desde el pasado mes de agosto, girando abonos esporádicos e insuficientes que impiden la operación normal del hospital.

Esta iliquidez ha golpeado el corazón de la especialidad del San Rafael: la ortopedia. Debido a que los insumos de osteosíntesis son importados y se pagan a precio de dólar, los proveedores han suspendido los despachos por falta de pago. Esto ha obligado al hospital a trabajar en condiciones de hacinamiento, con una ocupación de urgencias del 200 %, donde los pacientes deben ser estabilizados en sillas plásticas ante la imposibilidad de remitirlos a otras instituciones que también enfrentan el colapso financiero.

El gerente hizo un llamado a la ciudadanía para que comprendan que las fallas en la atención no derivan de la falta de humanidad del personal, sino de la escasez absoluta de recursos. Las cifras presentadas durante la denuncia indican que, a nivel nacional, las deudas con la red hospitalaria ascienden a 6 billones de pesos en el sector privado y 2 billones en el público, de los cuales una gran parte corresponde a EPS actualmente intervenidas por el Gobierno Nacional.

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