Las curules que ocupaban el exrepresentante Wadith Manzur y la congresista Karen Manrique podrían quedar vacías en el Congreso de la República luego de la orden de captura emitida por la Corte Suprema de Justicia dentro de la investigación por el escándalo de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
La decisión judicial generó un nuevo escenario político y jurídico en el Legislativo, debido a que ambos ocupaban escaños en la Cámara de Representantes. Según el análisis de expertos y autoridades electorales, las curules podrían quedar sin reemplazo si se confirma que su elección se produjo a través de una lista cerrada que no permite reemplazos automáticos.
El caso se enmarca en la investigación por presuntas irregularidades en la asignación de recursos públicos destinados a proyectos de atención de emergencias a través de la UNGRD. La Corte Suprema ordenó la captura de los dos congresistas mientras avanza el proceso judicial para determinar su responsabilidad en los hechos investigados.
La situación plantea un debate jurídico sobre la aplicación de la figura conocida como “silla vacía”, un mecanismo contemplado en la Constitución colombiana que impide que ciertos cargos de elección popular sean reemplazados cuando el titular es investigado o condenado por delitos relacionados con corrupción.
En este contexto, la eventual aplicación de esta figura implicaría que los escaños no sean ocupados por otros integrantes de las listas de los partidos, lo que tendría impacto directo en la composición del Congreso y en el equilibrio de fuerzas dentro de la Cámara de Representantes.
Especialistas en derecho electoral han señalado que la aplicación de la silla vacía depende de las circunstancias específicas del caso y del tipo de delito por el cual se adelanta la investigación. En los casos relacionados con delitos contra la administración pública, como corrupción o tráfico de influencias, la normativa contempla esta posibilidad.
El escándalo de la UNGRD se convirtió en uno de los procesos judiciales más relevantes en Colombia en relación con el manejo de recursos públicos destinados a la atención de emergencias. Las investigaciones han involucrado a funcionarios, contratistas y dirigentes políticos señalados de participar en presuntas irregularidades en la contratación.
Mientras avanza el proceso judicial contra Manzur y Manrique, el Congreso y las autoridades electorales deberán definir el procedimiento que se aplicará respecto a las curules que ocupaban. La decisión final dependerá de la interpretación jurídica sobre la aplicación de la silla vacía y de las disposiciones constitucionales vigentes.
El caso continúa bajo investigación y se espera que en las próximas semanas se conozcan nuevos avances judiciales relacionados con el escándalo de la UNGRD y sus implicaciones políticas en el país.


















