La Casa Blanca confirmó que Colombia no fue invitada a participar en el “Escudo de las Américas”, una iniciativa impulsada por el gobierno del presidente Donald Trump para fortalecer la cooperación regional contra el narcotráfico. La decisión se fundamenta, según Washington, en que aún no observa el nivel de cooperación que considera necesario por parte del Gobierno colombiano para integrarse a este nuevo mecanismo internacional.
La explicación fue dada por la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, durante una rueda de prensa en la que se le preguntó por la ausencia de Colombia en la cumbre que dio origen a la iniciativa. La funcionaria afirmó que la administración estadounidense no percibe todavía la colaboración requerida en materia de lucha antidrogas, aunque dejó abierta la posibilidad de que el país pueda ser invitado en el futuro si se fortalece la cooperación bilateral.
El “Escudo de las Américas” fue presentado oficialmente durante una cumbre celebrada el 7 de marzo de 2026 en Miami, donde participaron líderes y representantes de aproximadamente una docena de países de América Latina y el Caribe. El objetivo del bloque es coordinar estrategias conjuntas para combatir el narcotráfico, el crimen organizado transnacional, el lavado de dinero y otros delitos que afectan la seguridad regional.
Entre los mandatarios que participaron en el encuentro se encuentran el presidente de Argentina, Javier Milei; el presidente de El Salvador, Nayib Bukele; y el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, entre otros líderes de gobiernos considerados aliados de Washington en la región. Según autoridades estadounidenses, el nuevo esquema busca intensificar las acciones contra los carteles de droga y fortalecer la cooperación en materia de seguridad hemisférica.
Colombia, que históricamente ha sido uno de los principales aliados de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico, no fue convocada a esta primera reunión. Tampoco participaron otros países con gobiernos progresistas en la región, como México o Brasil. La ausencia de estas naciones ha generado interpretaciones sobre el carácter político de la alianza y sobre las tensiones existentes entre Washington y algunos gobiernos latinoamericanos.
Las relaciones entre Estados Unidos y Colombia han atravesado un periodo de tensiones en los últimos meses debido a diferencias en la estrategia contra el narcotráfico y en asuntos de seguridad regional. Analistas señalan que los desacuerdos sobre políticas antidrogas, así como decisiones relacionadas con cooperación en inteligencia y operaciones contra organizaciones criminales, han influido en el actual clima diplomático entre ambos países.
A pesar de la exclusión inicial, la Casa Blanca señaló que el “Escudo de las Américas” es una iniciativa en expansión y que otros países podrían sumarse en el futuro. En ese contexto, Washington reiteró que espera un mayor nivel de coordinación y cooperación con el Gobierno colombiano antes de considerar su eventual incorporación al bloque regional.


















