El expresidente Álvaro Uribe Vélez ha marcado una línea definitiva respecto a la candidatura presidencial del Centro Democrático para los comicios de 2026. En una reciente entrevista concedida a María Isabel Rueda para el diario El Tiempo, el líder natural del partido opositor despejó las especulaciones sobre sus preferencias personales y políticas, ratificando su respaldo a la senadora Paloma Valencia sobre otras figuras emergentes de la derecha colombiana.
La declaración más contundente surgió cuando se le interrogó sobre el papel del abogado Abelardo De La Espriella, quien ha ganado visibilidad como una figura representativa de la «nueva derecha». Uribe fue enfático al separar sus afectos personales de la estrategia política del partido: «Aprecio al doctor Abelardo, ha sido abogado mío, pero yo tengo una obsesión y es ver en la Presidencia de Colombia a Paloma Valencia«. Con esta frase, el exmandatario no solo respalda el mecanismo de selección interno de su colectividad, sino que envía un mensaje de cohesión a las bases del uribismo.
Si bien Uribe reconoció la cercanía con De La Espriella y valoró su trayectoria profesional y amistad con su familia, subrayó la importancia de respetar la institucionalidad del Centro Democrático. La senadora Valencia, quien se ha consolidado como una de las voces más férreas en la oposición al gobierno actual, es presentada por el expresidente como una candidata «excelente», producto de un proceso legítimo dentro del partido, cualidad que Uribe prioriza para enfrentar la contienda electoral que se avecina.+1
Este espaldarazo público busca alinear a los diferentes sectores de la oposición que, hasta hace poco, debatían entre apoyar una candidatura puramente partidista o buscar figuras externas más mediáticas. La «obsesión» manifestada por Uribe resalta el perfil legislativo y la coherencia ideológica de Valencia, sugiriendo que la estrategia para recuperar el poder ejecutivo se centrará en la experiencia política y la firmeza doctrinaria frente a la administración de Gustavo Petro.
La entrevista también abordó el complejo panorama regional, haciendo paralelismos entre la situación política de Colombia y la crisis en Venezuela. En este contexto, la elección de Valencia se perfila, según la visión del exmandatario, como la carta más sólida para defender lo que él denomina el «bienestar democrático» frente al estatismo. Con el tablero político aclarado por su máximo líder, la campaña de Paloma Valencia recibe un impulso decisivo de cara a la primera vuelta presidencial.















